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Para comprender los orígenes del Caballo Criollo Colombiano (CCC), hay que remontarse a la época de la conquista, donde era el medio de transporte por excelencia tanto para movilizar enseres como personas. Con el paso de los años, la especie fue adaptándose a la topografía colombiana, la cual, tiempo más tarde lo convertiría en una de las razas más apetecidas por su adaptabilidad.

Ahora el CCC no solo es criado para que ayude a transportar elementos, hoy tiene un campo mucho más amplio de acción. Primero hay que aclarar que el CCC tiene cuatro andares, es decir, la forma como se desplaza hacia adelante.
Por ejemplo, uno de ellos es el Paso Fino colombiano, que recientemente fue reconocido como raza y declarado patrimonio genético y autóctono por el Ministerio de Agricultura y avalado en el Congreso.

Se trata del andar que tiene más uniformidad y homogeneidad en su genealogía y fenotipo, además de ser el que tiene más reconocimiento en el exterior como producto de exportación.

Adicional a ello, el Paso Fino colombiano ha sido declarado el caballo más suave del mundo por personas que conocen de equinos dentro y fuera del país, sin mencionar sus cualidades, que reafirman su autenticidad por la belleza, brío y suavidad que lo engalanan.

Son caballos que tienen una salida ata a mercados como Estados Unidos, Puerto Rico y República Dominicana. También se exportan a Alemania, Suiza, Brasil, Venezuela, Ecuador, España y países árabes en una menor proporción. De acuerdo con Fedequinas, la industria del CCC mueve cerca de $5,4 billones, con lo que aportó 0,64% al PIB nacional en 2018.

Los mercados internacionales se abrieron para el CCC desde hace más de 20 años, teniendo una mayor salida el de Paso Fino que los demás andares. De hecho, de acuerdo con Lucas Londoño, gerente de Asdesilla, ya hay un “proyecto radicado en la FAO y en Italia para que el Paso Fino sea reconocido como raza autóctona y transfronteriza. Una buena noticia que nos dio el Ministerio de Agricultura en estos días”.

Foto: Andrés Camilo Suárez Echeverry

Los precios de exportación de estos ejemplares varían por muchos factores: tipo de andar, línea genética, género, reconocimientos, entre otros. Si lo que el comprador busca es un caballo para chalanería, paseo o disfrute, el monto oscila entre US$7.000 y US$30.000. En el caso de los potros y potrancas que estén en proceso de adiestramiento pero que den señas de tener un buen nivel competitivo, pueden conseguirse en promedio a US$100.000, una cifra que puede seguir subiendo según el animal.

Si necesita yeguas con buenos resultados en pista y alto nivel genético para reproducción, el precio parte desde los US$200.000, mientras que si el que quiere es un macho con presentaciones importantes en pista, campeón y que esté dotado de un alto valor genético, puede valer entre US$700.000 y US$1 millón, o más.

Juan Pablo Restrepo, gerente del Criadero Yerbabuena, señaló que para el CCC “es muy importante que se abran nuevos mercados. Sin embargo, es un segmento que no crece mucho. La recesión económica de hace cinco años en EE.UU. golpeó al negocio y se acabaron varios criaderos de caballos allá. Ahora se está volviendo a reactivar”.

Raúl Estrada, exportador de equinos, señaló que así haya crisis en Colombia nunca se dejarán de producir caballos, “se vienen años buenos para que se fortalezca la industria”.

Foto: Andrés Camilo Suárez Echeverry

Antioquia es considerado el mayor productor de CCC

La industria que mueve el Caballo Criollo colombiano es muy amplia. Lucas Londoño, gerente de Asdesilla, habló con Agronegocios sobre la importancia de este ejemplar para los colombianos y los avances en términos genéticos que permiten el fortalecimiento del sector a nivel nacional.

¿Qué significa el Caballo Criollo Colombiano de silla?
Se refiere al caballo para la monta y el disfrute, que se dedica a la vaquería, arriería, carga y diferentes labores.

¿Qué agremiaciones hay?
Está Confepaso que opera a nivel mundial. En Colombia, tenemos a Fedequinas, que tiene 24 asociaciones a nivel nacional. Ahora bien, es importante recalcar que Antioquia es considerado el centro de mayor producción del CCC a nivel mundial con Asocaba y Asdesilla. De hecho, nosotros tenemos el registro número uno en la historia del CCC, que fue el Resorte de Tercera, con el registro 001.

¿Qué es el registro?
Es como la cédula de cada ejemplar. Este documento contiene la información propia del ejemplar como nombre, lugar de nacimiento, fecha, propietario, criador, criadero, andar y la genealogía. El CCC se encuentra genotipificado es decir, cuando se comprueba su genética a través del ADN en varios laboratorios para así confirmar su parentesco con el padre y la madre. Esto se hace en Colombia desde 1997. La muestra es tomada de la crin para verificar si es hijo de esos caballos. Es una de las razas y especies más organizadas a nivel mundial en cuanto a trazabilidad gracias a este tema de identificación y registro que tenemos.

¿Qué ventajas tiene la transferencia de embriones?
Adelanta generaciones porque estás comprando la pajilla de un caballo comprobado, es decir que tiene crías con buenas figuraciones y características, hijos que han ganado títulos, y embriones de madres comprobadas. De ahí la evolución tan grande de la genética y los años de adelanto con estas técnicas que nos permiten seleccionar ejemplares más valiosos en términos reproductivos, en cuanto a su poder de transmisión.

¿Cuánto es el precio de un caballo de exportación?
El precio de un caballo va relacionado con el precio de la pajilla de los padres. Si es una yegua con buen respaldo genético, con respaldo en pista y con campeonatos, es una yegua que tendrá un buen valor para el mercado internacional que nos busca. Las exportaciones tienen unos rangos muy amplios porque hay caballos colombianos para múltiples usos. Puede ir desde los US$3.000 en adelante y alcanzar hasta US$1 millón. Es muy complicado dar un precio exacto porque el caballo colombiano se adapta a múltiples actividades y eso le da un valor diferente a cada caballo. Puede ser mascota, para uso de equinoterapia, formativo, de trabajo, exhibición, competencia, etc.

Foto: Andrés Camilo Suárez Echeverry

LOS CONTRASTES

  • Raúl EstradaExportador Airhorse Transport

    "Colombia nunca dejaría de producir caballos así haya un golpe económico muy fuerte. se vienen años buenos para que se fortalezca la industria”.


  • Juan Pablo Restrepo Exportador Criadero Yerbabuena

    “La industria del caballo criollo colombiano es muy sólida, sin embargo es un mercado que no crece mucho en el mundo, debemos impulsarlo”.

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