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Insectos como el tenebrio molitor (especie de escarabajo), el ulomoides dermestoides (especie de gusano maligno), acheta domesticus (especie de grillo doméstico) o hasta las cucarachas comunes pueden beneficiar y suplir las necesidades nutricionales de los animales agropecuarios a costos más económicos que la alimentación tradicional, un aspecto positivo que beneficiaría su bolsillo como productor.

Con el propósito de crear una harina con altos niveles nutricionales para consumo animal, inspirada en la implementación que realizan zoológicos y centros de rehabilitación en el mundo quienes utilizan a los insectos como base alimenticia, Gonzalo Jiménez, docente de zootecnia y líder de este proyecto del Grupo de Investigación de Ciencias Agrarias de Uniagraria, explicó que los insectos están en todas partes, se reproducen rápidamente y “poseen tasas elevadas de crecimiento y conversión de piensos, además de un reducido impacto ambiental durante su ciclo de vida. Son nutritivos, ya que contienen niveles elevados de proteínas, grasas y minerales. Pueden criarse aprovechando diversos flujos de residuos, como los de alimentos y pueden consumirse enteros o molidos, en forma de polvo o pasta e incorporarse a otros alimentos”. 

De este modo y de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (Fao), algunos de los beneficios de los insectos se materializan en que pueden convertir dos kilos de alimento en uno de masa de insecto, mientras que el ganado requiere ocho kilos de alimento para producir uno de aumento en peso corporal. A su vez, “los insectos utilizan mucha menos agua que el ganado tradicional. Los gusanos de la harina, por ejemplo, son más resistentes a las sequías que el ganado”, agregó Jiménez.

Y es que la alta eficiencia nutritiva de los insectos tiene un gran secreto en “su alto nivel de reproducción que aprovecha al máximo los nutrientes de su entorno para convertirlos en proteínas, vitaminas, grasa”, según explicó el líder del proyecto. 

Es así que por ejemplo el equipo de investigación ha determinado que el tenebrio molitor contiene un alto potencial protéico y de grasa y, sin embargo, es una plaga para cultivos de trigo. De igual manera, el ulomoides dermestoides, perjudicial para los cultivos de maní, contiene un alto potencial energético mientras que las cucarachas disponen de altos componentes nutricionales que podrían ser útiles en la alimentación agropecuaria. 

A pesar del potencial comprobado de la harina de insectos para animales e incluso consumo humano, “aún se realizan las pruebas iniciales para poder sacar sus costos reales”.

Animales ofrecen un bajo impacto en el medio ambiente 

De acuerdo con los datos de la Fao, los gases de efecto invernadero producidos por la mayoría de los insectos en el mundo podrían ser inferiores a los del ganado convencional. Los cerdos, por ejemplo, producen entre 10 veces y 100 veces más gases de efecto invernadero por kilogramo de peso. Así mismo, pueden nutrirse de residuos biológicos como desperdicios alimenticios de los humanos, abono o estiércol y transformarlos. 

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