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Para que las plantas del balcón y del jardín crezcan de forma saludable y producir una buena cosecha de frutas y flores, se necesita de varios nutrientes, los cuales se le pueden añadir al suelo en forma de fertilizantes.

“Las plantas merecen el mejor tratamiento y por eso, se les debe aplicar fertilizantes completos, que contengan nitrógeno, fósforo y potasio adicionados con elementos secundarios, calcio, magnesio y azufre, y elementos menores, boro, zinc, cobre, manganeso, molibdeno y si es posible hormonas vegetales”, explicó Luis Alberto Buitrago González, ingeniero agrónomo, docente de la Universidad de San Buenaventura.

Un adecuado balance nutricional es la base del vigor y la vitalidad de las plantas.

Según Felipe González, gerente de Mercadeo de Fercon, los fertilizantes son principalmente solubles y líquidos de aplicación edáfica con formulaciones diseñadas para cada planta, de flor, Orquídeas, Cactus, Gramas, entre otras.

En el mercado existen suficientes marcas de abonos que contienen los elementos y nutrientes que necesita el suelo, en diferentes concentraciones y a precios cómodos al alcance de todos.

Sin embargo, cabe mencionar que también existen fertilizantes orgánicos que tienen un efecto a largo plazo. Algunos son las virutas de compost y virutas de cuerno o comida.

“El suelo del jardín debe ser rico en materia orgánica y para ello se debe complementar con lombricompuesto o compost, para que la aplicación de fertilizantes químicos produzca mejores resultados. También, es bueno usar suelos micorrizados”, agregó Buitrago.

De esta manera, la aplicación de fertilizantes es sencilla. “Se debe hacer principalmente de forma edáfica (al suelo) y en una menor proporción de forma foliar (a las hojas).

La primera es la forma indispensable de fertilización pues los nutrientes son captados por las raíces de las plantas, mientras que la segunda es un suplemento que ayuda a acelerar la asimilación y movilidad de los nutrientes en la planta”, dijo González.

“Los micronutrientes por ser requeridos en menores cantidades pueden ser suministrados foliarmente”, dijo Antonio López, ingeniero agrónomo, vocero empresa Nutrición de Plantas.

Por su parte, Luis Alberto Buitrago, expresó que, “si se va a establecer un jardín, lo mejor es revolver el suelo con los fertilizantes antes de sembrar, si ya están establecidas las plantas, se aconseja hacer un surco circular de un centímetro de profundidad, puede ser con el dedo, a unos ocho centímetros del eje vertical de la planta, se pone el fertilizante en el fondo del surco, se tapa y luego se riega”.

Qué cantidad usar

“La cantidad de fertilizante depende del tipo de suelo, del cultivo y de la etapa fisiológica”, explicó López.

En las plantas de jardín deben ser mínimas. “Es mejor quedarse corto que, intoxicarlas. Los experimentados aconsejan aplicar mensualmente la cantidad de abono compuesto que se toma en la punta de un cuchillo de mesa, después, con la experiencia se va ajustando la dosis”, dijo Buitrago. 

El experto además recomienda que, si el jardín tiene mucho césped, se aconseja aplicar 10 gramos de nitrógeno (22 gramos de urea) por cada metro cuadrado. Por otro lado, si en el jardín predominan plantas que florecen, se debe usar un fertilizante que tenga más fósforo, como un 10-30-10, si hay más plantas de follaje, lo mejor es un 15-15-15.

“Es fundamental incorporar abonos orgánicos que mejoren la textura y fertilizar para garantizar el suministro que requieren las plantas para su óptimo desarrollo, ya que con el paso del tiempo el suelo pierde textura y composición”, concluyó González. 

Tips

– Los fertilizantes deben contener nitrógeno, fósforo y potasio además de calcio, magnesio y azufre, así como elementos menores entre los que están: boro, zinc y cobre.

– Se debe abonar en la estación de crecimiento, que comienza en febrero y termina en agosto. Si se hace antes las plantas no puedan prepararse para su período de descanso.

– La mejor manera de aplicar los fertilizantes es de forma edáfica, es decir, directamente en el suelo, ya que los nutrientes se captan por las raíces de las plantas.

– Es preferible aplicar dosis no muy concentradas con mayor frecuencia. Las cantidades deben ser mínimas, es aconsejable que se mida con la punta de un cuchillo.

 

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