“El negocio de la genética avícola se consolida en la actualidad como la base de la pirámide de la producción de pollo y de huevos”, aseguró el médico veterinario y zootecnista Jairo Quimbayo, líder del área comercial de Avícola Colombiana (Avicol).

El experto argumentó que en este sentido existen dos líneas de comercialización, la pesada y la liviana. La primera hace referencia al suministro de madres de pollos de engorde altamente productivas y la segunda, a vender gallinas ponedoras de huevos para el consumo humano a diferentes empresas avicultoras. Para ambas líneas hay clientes específicos.

En la línea pesada se encuentran dos clases de genéticas fuertes: la ross y la cobb. Esta línea se subdivide en las gallinas que producen los huevos de cáscara blanca y las que ponen los de cáscara roja o marrón. Para los de cáscara blanca hay dos especies distintas y seis para los de color rojo.

Quimbayo explicó que la cadena de producción en pesados comienza con los denominados “abuelos”, de estos salen las reproductoras que se le distribuyen a los diferentes clientes del país y ellos crían esas reproductoras. Del cruce de los mismos (hembra y macho) salen los huevos fértiles para producir el pollo de engorde, que es el que se consume en el mercado nacional.

“En Avicol se venden únicamente reproductoras de un día, hembras y machos”, apuntó Quimbayo.

Y agregó: “la línea de livianos funciona diferente. No hay abuelos en el país, sino reproductoras. La empresa recibe las reproductoras de un día de nacidas. Hembras y macho son cruzadas para que salgan huevos fértiles, que sirven para producir las hembras que son vendidas a los clientes para que ellos produzcan el huevo de consumo humano”.

El veterinario aseguró que anualmente las empresas reproductoras en el mercado colombiano encajetan 725 millones de pollos de engorde y 37 millones de pollitos que se venden en el país en las líneas de producción de huevos, tanto rojos como blancos.

Carlos Andrés Gutiérrez, gerente comercial de la Agroavícola San Marino S.A., por su parte, indicó que lo más importante para el negocio es que existan razas eficientes para garantizar la productividad. “De esta manera, el método consiste en tener genéticas puras que puedan obtener los mejores parámetros zootécnicos”, puntualizó.

“Tanto para pollo como para huevos las ventajas están relacionadas con mejorar la conversión, es decir, el peso que se obtiene en el pollo con menos comida, así como mayor cantidad de huevos”, indicó.

Condiciones para especies productivas
El gerente comercial de Avícola San Marino S.A., Carlos Gutiérrez, explicó que adicional a la eficiencia de la raza es importante tener las condiciones adecuadas para las especies, como alimentación balanceada, garantizar el hábitat ideal (metros cuadrados, cantidad de agua, temperatura, etc).