Si algo tienen claro los cafeteros colombianos es que no hay felicidad completa. Una cosecha en 2015 que pasaría de largo por los 13 millones de sacos,   volviendo a niveles históricos de producción, y precios por encima de los $700.000 la carga de 125 kilos, hacían presagiar un año relativamente bueno para el sector.

Pero el Fenómeno de El Niño parece ‘castigar’ los pronósticos optimistas o por lo menos las expectativas de recoger una cosecha grande con buenos precios.

Varias regiones productoras del país, sobre todo las que están en este segundo semestre en su cosecha principal, entre ellas: el Eje Cafetero, Antioquia, Valle del Cauca y parte del Tolima,  han reportado afectación por café averanado. Esto significa que el grano,  por falta de lluvias en el período de formación y crecimiento del fruto (entre cuatro y cinco meses antes de la recolección), no alcanzó el lleno total y por lo tanto toma una forma arrugada, es pequeño, de baja densidad y malformado. Estas características inciden en el precio pagado al cafetero porque resta calidad y da paso a las pasillas.

“En promedio, precio referencia Federación, se está pagando la carga (125 kilos) a $730.000 y $750.000  (la semana pasada), pero los que tienen grano averanado cogen precios de $570.000 – $580.000 o menos, porque hay  castigo en el precio. Es decir, el cafetero tiene afectado su ingreso”, dijo el representante de Risaralda en el Comité Nacional de Cafeteros (CNC), Alejandro Corrales.

La Federación de Cafeteros dio a conocer  recientemente el resultado de un sondeo hecho en  las zonas productoras y reportó que  en 90.000 hectáreas productivas, equivalentes a 18% del parque cafetero, se han afectado en algún grado por el verano.

El gerente Técnico del gremio, Carlos Armando Uribe, dijo que, como resultado de ese sondeo, se determinó que podrían tener algún impacto por verano unas 550.000 cargas de café que equivalen a 916.000 sacos de grano de exportación. Pero un dato más certero y con validez científica llegará a medianos de este octubre. Bajo un modelo diseñado por Cenicafé, la Federación empezó a realizar un estudio en campo para determinar el impacto de El Niño en la cosecha que se está recogiendo.

“Cada extensionista va a inspeccionar cinco fincas seleccionadas aleatoriamente por Cenicafé. Están en diferentes alturas y con base en el resultado se dará un diagnóstico real y nivel de afectación. La muestra es de 5.000 fincas y esperamos datos a mediados de octubre”, dijo.

Lo que pretenden los cafeteros es entregarle al Gobierno Nacional resultados concretos para trabajar de manera conjunta  en la búsqueda de soluciones que permitan aliviar  la situación del sector por los efectos del verano.

“El diagnóstico se está haciendo para que el Gobierno sepa la gravedad y magnitud del daño, sobre todo en el tema de  calidad. Muchos ya tienen costos de producción por encima  de $700.000 la carga porque se encarece la mano de obra, aumentaron las plagas  y para sacar la misma carga, por el verano, se necesita más café cereza”, agregó Corrales.

Los cafeteros indican que requieren alivios en créditos, sobre todo en las cuotas con prontos vencimientos; estímulos para que antes de que se vayan las pocas lluvias que están cayendo, se haga fertilización; y trabajar sobre un programa para comercialización de pasillas, porque parte de los 13 millones de sacos de café que se esperan para 2015 serán de inferior calidad.

Las recomendaciones

La preocupación de los cafeteros no es solo por la cosecha que se está recogiendo. Cultivadores del sur del país que tienen la producción principal en el primer semestre de 2016 están inquietos porque la falta de lluvia puede afectar las floraciones y no hay certeza sobre la cosecha. El gerente Técnico de la Fedecafé, Carlos Armando Uribe, hizo unas recomendaciones para mitigar efectos de El Niño en la recolección.

“En este momento que hay lluvias se debe fertilizar o hacer refuerzos, según recomendación del extensionista. Eso ayuda a blindar un poco la producción del próximo año. En los cafetales con menos de dos años se puede cultivar sombrío que crece rápido como Guandul y Tephrosia. Lo otro es hacer muy bien el re-re (repase y recoja) para evitar problemas por broca”.