El Embalse del Guájaro es el cuerpo de agua más grande del departamento del Atlántico, con unas 12.000 hectáreas de extensión. En él confluyen casi 40 especies de peces identificadas, entre ellas la Mojarra Amarilla y el Bocachico.

De esta cuenta hidrográfica es desde donde son extraídas mensualmente unas 16 toneladas de Tilapia Roja fresca, que son sembradas, criadas y sacrificadas en las instalaciones productivas de la empresa AgroAtlántida, ubicada en jurisdicción del municipio de Sabanalarga, Atlántico, también dedicada a la porcicultura.

Lo que hace esta empresa de sangre bumanguesa podría considerarse un modelo de piscicultura sostenible en la zona, teniendo en cuenta que la mayor parte de los habitantes de la ribera del Guájaro se dedican a la pesca artesanal.

Comprometida con el mejoramiento, la compañía cuenta con los permisos otorgados por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA) y tiene vinculación con el programa ‘Aquagap’ de Fedeacua, con el que se pretende fortalecer sus Bppa (Buenas Prácticas de Producción de la Acuicultura), con el fin de acceder a sellos de calidad internacionales.

Con esta actividad económica, AgroAtlántida contribuye a la generación de seis empleos directos permanentes, con todas sus prestaciones, y 24 indirectos cada semana.

El proceso de producción de la Tilapia Roja comienza con la siembra de unos 15.000 alevinos (crías recién nacidas de peces) en cada una de las 25 jaulones octogonales instalados en el agua para tal fin.

Las especies son preservadas durante seis meses, con alimentación a base de concentrado, hasta que alcancen un peso que oscila entre los 410 y los 420 gramos. Luego son recolectadas con una malla y pasadas a unos recipientes denominados cubos viveros, que los mantienen en condiciones óptimas hasta llegar a la orilla del embalse.

La producción de las especies es cíclica, por lo que cada semana se siembra una jaula, al tiempo que se recoge otra; cifra que pretende incrementarse con la instalación de 10 nuevas estructuras.

Francisco Javier Fernández, gerente operativo de la compañía, explica que la red de frío de estos animales se inicia desde el momento en el que salen del agua y son depositados en piletas con hielo para el sacrificio, en la sala de procesos con la que cuentan. En este lugar, son desvicerados y lavados, para luego ser transportados en vehículos que conservan la temperatura.

Los propietarios de AgroAtlántica tienen claro el potencial de exportación de Tilapia Roja desde el Caribe, teniendo en cuenta que, en palabras de su gerente administrativa, Pamela Reátiga, “en el mercado local se identifica el producto por la calidad, sabor, tamaño y condiciones sanitarias”.