Hace poco conocimos la propuesta televisada de la candidata Clara López de establecer el primer hospital público veterinario para el cuidado de nuestras mascotas. Declaración que recibimos con agrado por el altruismo que significa tener salud gratis para nuestros perros y gatos. Qué bueno sería que la salud esté garantizada para ellos pues desde el punto de vista de salud pública minimizaría la posibilidad de enfermedades zoonóticas, y ayudaría a complementar aún más la primacía que se toma por organizaciones protectoras de animales de compañía.

De igual forma atacaría directamente el ejercicio informal que gran número de personas sin preparación académica realizan compitiendo desigualmente con médicos veterinarios capacitados, en mostradores de agro puntos y negocios puerta a puerta. Personas que por su experiencia en el trabajo consideran que pueden formular y realizar tratamientos en las mascotas sin considerar que la formulación farmacéutica es un tema que requiere de un nivel técnico y acarrea grandes responsabilidades. Ejemplos valiosos de esto son ciudades como México D.F y Caracas, en donde se han construido centros veterinarios públicos en los que se atienden animales domésticos y en condición de calle hasta ahora exitosamente.

Que bueno sería, sin duda, que en Colombia todas las municipalidades tuvieran un servicio veterinario de atención primaria gratis y de calidad y que mejor que un hospital veterinario. Mejor aún que en nuestro país se pudiera garantizar no solo la excelencia en la atención primaria de mascotas sino también la humana. No debemos desconocer que la creación de estos hospitales sería una fuente de empleo para varios de mis colegas.

Porque en Colombia, la formación de profesionales del ramo va en aumento y la oferta de empleo, en contravía.

El ejercicio liberal de la profesión es casi la única alternativa o sino, dedicarse a otras ocupaciones ajenas a lo estudiado, pues entre otras cosas los requisitos que la ley exige para ejercer legalmente son bastantes además de costosos.

La idea de la candidata Clara López es interesante. Sin embargo a las personas que siguen a la doctora Rojas no se les explica que la actividad veterinaria de pequeños animales tiene incluido, además, el impuesto al valor agregado IVA, porque para el estado colombiano las mascotas no son consideradas de primera necesidad sino un lujo y que además, la peluquería, baño, alimentos, implementos como peinillas, cepillos, también tienen IVA.

En mi opinión, el estado como ente fundamental debe comenzar a actuar como formador y no como reparador. Esta idea de un hospital gratuito para mascotas debe ir ligada a programas educativos en todos los ámbitos sociales, donde se promueva una tenencia responsable de mascotas, en primer lugar por la importancia en el contexto de la salud pública, por cuanto están ligados a enfermedades transmisibles al hombre y en segundo lugar por las implicaciones socio afectivas que conllevan. De esta manera se llegaría de forma más efectiva a una conciencia colectiva afectando de manera constructiva el imaginario popular y la cultura ciudadana, creando ciudadanos más cívicos responsables y consientes del papel indispensable del médico veterinario en la salud no solo de las mascotas sino del hombre, considerando que nuestro gremio merece que se le dignifique con políticas más claras, en las que se especifique, qué tipo de trabajadores somos, si subsidiados por el Gobierno o productores de impuestos.