La productividad de un sistema de producción de café depende en gran medida de una adecuada nutrición, y ya que se acercan las épocas para la fertilización de acuerdo a las recomendaciones de Cenicafé en el avance técnico 442, los invito a tener muy en cuenta factores que son decisivos para que esta labor sea los más eficiente posible desde el punto de vista productivo, ambiental y económico.

El análisis de suelo es una herramienta fundamental para realizar una correcta y eficiente fertilización, aunque también se puede hacer a través de un plan de abonamiento general. Cualquiera que sea la alternativa seleccionada, el éxito de la misma depende en buena medida de la oportunidad y la pertinencia con que se haga, del tipo de suelo, la edad de la planta, el estado de desarrollo del cultivo y de la radiación solar, etc.

Todos estos componentes interactúan en el aprovechamiento de los nutrientes por el cultivo. Pero otra gran ventaja que nos proporciona el análisis de suelo es conocer una condición que es supremamente limitante en la producción, la acidez del suelo.

En muchas regiones de Colombia la producción de café se afecta por la acidez del suelo, la cual puede ocasionar menor desarrollo y crecimiento de las raíces, lo que las hace menos eficientes en la absorción del agua y de los nutrientes afectando su vigor y productividad.

Todo esto se refleja en la rentabilidad del cultivo, no solo en la menor productividad de las plantas, también en el costo del fertilizante que las plantas no pueden tomar. La solución para esto es corregir la acidez del suelo, la cual normalmente se hace mediante el uso de cales o materiales alcalinizantes. Pero debemos tener presente que la información de la fuente y la dosis a utilizar, solo la conocemos mediante un análisis de suelo. Además, la fertilización es más eficiente cuando se han corregido los problemas de acidez, por esta razón es tan importante hacer el análisis de suelo.

El cultivo del café requiere de varios nutrientes para alcanzar su máximo potencial de producción desde el punto de vista de nutrición, requiriendo en mayor cantidad algunos nutrientes más que otros. Los tres principales elementos que se consideran esenciales para el crecimiento y desarrollo de la planta de café son el carbono, el hidrógeno y el oxígeno, los cuales se obtienen básicamente del agua y de la atmósfera, representando cerca del 95% del peso de la planta.

Los demás elementos se encuentran principalmente en el suelo y según su demanda, para el cultivo del café, son considerados como macronutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre) y micronutrientes (hierro, manganeso, cobre, cinc, boro, cloro, molibdeno, y níquel).

La cantidad y tipo de nutrientes que absorbe la planta depende del estado de desarrollo de la misma, pues durante su etapa reproductiva, su crecimiento es mucho mayor al igual que sus necesidades de nutrientes, momento en el cual deben estar disponibles pues gran parte de ellos, se van para el llenado de los frutos.

Otro punto fundamental para que el fertilizante se pueda disolver y estar disponible para ser absorbido por las plantas, es que el suelo debe tener humedad, razón por la cual la fertilización debe hacerse al inicio de las lluvias. Para conocer la época recomendada de su zona para realizar la fertilización, usted puede consultar la página de Cenicafé agroclima.cenicafe.org, el avance técnico 442 o consultar a su extensionista en el comité de cafeteros.

No sobra recordar que también debe estar listos y funcionando los equipos necesarios como la gramera para tener la medida exacta, equipos de pesaje, de protección, cocos, estopas etc. la disponibilidad de los fertilizantes, cuidado durante el transporte y almacenamiento de los mismos. Tener plateados los árboles y contar con el personal idóneo para realizar esta práctica, además de hacer seguimiento, acompañamiento y orientación durante la fertilización.

Cuando las raíces de las plantas encuentran condiciones óptimas en el suelo para su normal crecimiento y desarrollo, absorben las cantidades necesarias de nutrientes que generan las mejores productividades posibles, razón por la cual debemos proporcionarles los mejores ambientes en las épocas recomendadas.

Podemos hacer de la fertilización una actividad cada vez más eficiente, puesto que tenemos el conocimiento del comportamiento del clima, de las necesidades de nutrientes del cultivo del café y de un punto fundamental que define la efectividad de esta labor que son las épocas recomendadas para la fertilización, actividad que tiene un inmenso aporte a la productividad de nuestro cultivo y que se refleja en los ingresos económicos, en nuestra rentabilidad.

Por eso, el lema que usa la Federación Nacional de Cafeteros en sus días de campo con caficultores “Más agronomía, más productividad”.