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Una de las carteras de mayor importancia en el Gobierno Petro, sin lugar a dudas, es la de Agricultura y Desarrollo Sostenible, pues deberá afrontar temas como la baja productividad del campo para iniciar un proceso en el cual Colombia se vuelva una “potencia mundial de alimentos”, en palabras de la nueva jefa del MinAgricultura, Cecilia López.

Desde mediados de julio se conoció que uno de los puntos que se espera en la reforma agraria es el gravamen a tierras fértiles que son improductivas. “Esto implica vincular a una población campesina y de pequeños productores que hoy tienen menos tierra de la que debería tener para ser eficientes y productivos y atacar la concentración de la misma, que es cercana a 0,87%”, explicó López en diálogo con La FM.

Según cifras de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra), Colombia tiene apta para siembra cerca de 39,6 millones de hectáreas de tierra, casi 34% del total, sin contar las exclusiones legales para actividades agrícolas, pecuarias y forestales, como los páramos (2,5%), parques nacionales naturales (12,7%), parques regionales naturales (0,7%), parques arqueológicos protegidos (3,7%), áreas ley segunda categoría A (9%), reservas forestales protectoras nacionales y regionales (0,7%), las zonas de preservación (1,6%), exclusiones de los planes de ordenación forestal (1,4%) y las áreas excluidas DMI (0,2%).

A cierre de 2021, según cifras de Evaluaciones Agropecuarias Municipales Eva, hay 5,3 millones de hectáreas sembradas.

López aseguró que solo los dueños de estas tierras pueden decidir si vender o no el terreno, pues “la reforma agraria se rige dentro de las reglas del capitalismo y no se quitará la tierra a la fuerza ni decir qué tierra es productiva o improductiva, eso lo dicta el mercado”.

La jefa de la cartera explicó que, históricamente, la tierra en el campo está subvaluada y nadie paga los impuestos que debería. También puntualizó que el catastro multipropósito, que ya empezó a funcionar, va a un ritmo lento, por lo que buscarán un mecanismo más rápido para valorizar la tierra rural.

LOS CONTRASTES

  • Mario Lubetkin Representante regional de la Fao para América Latina y el Caribe

    “La ministra López usaba un término que era ‘Colombia potencia alimentaria’, nosotros creemos que sí, pero es un proceso posible porque la riqueza de este país es maravillosa”.

“Llega el catastro multipropósito, valoriza por el precio real en el mercado y pone un impuesto muy alto comparado con lo que el propietario pagaba antes, y puede tomar dos caminos: primero, volver productiva la tierra mediante su vocación y acorde a la clasificación del MinAgricultura o meter estos terrenos en el mercado, donde el Estado competirá con el sector privado y pagará mediante deuda pública”, explicó.

Con la productividad de estas tierras la ministra de la cartera espera disminuir las importaciones que, según cifras del MinAgricultura, fueron de 13,8 millones de toneladas de alimentos y elevar la producción del sector agrícola que para 2021 fue de 73,2 millones de toneladas.

Algunos actores del gremio como Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), ha señalado la importancia de generar un consenso técnico sobre las tierras improductivas y conocer la figura legal que se va a utilizar.

A su turno, Mario Lubetkin, representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe, agregó que si es posible volver a Colombia una potencia alimentaria a largo plazo, “pero se deberá revisar con qué políticas de Estado se va a lograr”.

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