El cambio climático representa uno de los principales retos para todos los países del mundo y contrarrestarlo es uno de los más grandes desafíos que la humanidad tiene que plantearse en el siglo XXI. Se estima que para 2.100, la tierra puede aumentar su temperatura en 2 ºC, lo cual se verá reflejado en el aumento del nivel del mar en zonas costeras y épocas de sequía más prolongadas. Esta problemática constituye un peligro para la agricultura de todos los países, incluido Colombia. 

Al respecto, Romano de Vivo, jefe de políticas ambientales y de sostenibilidad de Syngenta y experto en cambio climático, afirmó que una de las cuestiones clave para Latinoamérica Norte es el desarrollo empresarial. 

Para el experto nuestro planeta es una máquina maravillosa, en donde los océanos, la tierra, el aire, las plantas y los animales, y la energía del sol se afectan mutuamente para hacer que todo funcione en armonía.

De Vivo explicó que ahora, la temperatura promedio del planeta está cambiando. En otros términos, nuestro mundo se está calentando más rápido y de mayor manera que en cualquier momento conocido por los científicos en la historia de la tierra.

“Este aumento de la temperatura afectará a todos los demás elementos naturales, cambiando el equilibrio del planeta”, aseguró. 

Por otra parte, estudios recientes sugieren que los futuros incrementos mundiales de la temperatura y los cambios en los patrones de precipitaciones por año, afectarán progresivamente a la agricultura mundial.

El impacto no está distribuido equitativamente en todo el mundo. En algunos lugares, cerca de los trópicos se podrá ver un declive en la producción agrícola, mientras que en otros habrá la oportunidad de ampliar la temporada de producción y las áreas fértiles.

Según De Vivo, se espera que el cambio climático tenga graves impactos ambientales, económicos y sociales. En particular, en las comunidades rurales, cuyos medios de subsistencia dependen del uso de los recursos naturales, es probable que les toque la peor parte de los impactos adversos. El grado en que se sienten estos impactos depende en gran medida del grado de adaptación en respuesta al cambio climático. 

Para combatir o mitigar el cambio climático, el experto en sotenibilidad detalló que la capacidad de adaptación de los agricultores puede ayudar a contener los impactos más negativos provocados por los gases invernaderos, los cuales van en aumento cada año, si no se hace nada al respecto. 

Las principales limitaciones a la adaptación incluyen la imprevisibilidad del clima, el alto costo de los insumos agrícolas, la falta de acceso a información meteorológica oportuna y los recursos hídricos.

 La mayoría de los agricultores de las zonas más vulnerables ya han percibido la variabilidad climática y muchos han intentado adaptarse utilizando prácticas como la diversificación de los cultivos, el ajuste de la fecha de siembra, la conservación y manejo del suelo y el agua, aumentando la intensidad del uso de insumos, y la plantación de árboles. Tenemos que reducir las emisiones de gases invernaderos. Por último, el experto aconsejó usar residuos de cultivos para alimentar al ganado.

Cuánto incrementaría la temperatura 

De acuerdo con la Tercera Entrega de Cambio Climático realizada por el Ideam, Colombia en su conjunto se vería afectada. Si los niveles de emisiones globales de gases invernaderos aumentan, la temperatura anual media podría incrementarse gradualmente para el final del siglo XXI , en 2.14 ºC. Esto afectará la producción agropecuaria y forestal, como también la competitividad regional.