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El cultivo de plátano en Colombia cada vez cuenta con mayor importancia. Antioquia sigue siendo el departamento líder con unas 55.000 hectáreas y Córdoba se acerca a las 30.000 hectáreas. Sin embargo, en todos los departamentos productores, el promedio no alcanza las seis toneladas por hectárea, lo cual nos lleva a un reto muy importante en cuanto a mejoras en los rendimientos. El hecho de que algunos productores logren rendimientos de 12 y 15 toneladas por hectárea, aplicando unos modelos tecnológicos no muy estrictos, pero funcionales, nos coloca en la expectativa de poder insistir con el cultivo en las zonas con oferta agroambiental apropiadas para plátano.

Uno de los pasos o etapas más importantes cuando pienso en sembrar plátano o cualquier otro cultivo es la escogencia y calidad de la semilla, que es, a fin de cuentas, la encargada de llevar todo su potencial genético (entiéndase adaptación al ambiente, tolerancia a problemas fitosanitarios y capacidad productiva, entre otras bondades). Para ello, es preciso destacar algunos tips muy claves para tener un cultivo de calidad basándonos en la semilla:

1. Evaluar qué semilla poseo en mis predios o en la vecindad agrícola. Aquí caben preguntas como: ¿es sana?, ¿es libre de plagas o enfermedades?

2. Definir si proviene de madres (plantas) de alto rendimiento.

3. Establecer qué tipo de semilla está más disponible (colinos de aguja, orejones y clones verdaderos hijos de la planta).

4. Conocer si tengo posibilidades de desinfectar, multiplicar y establecer con todas las normas de buen manejo.

5. Finalmente, verificar si la semilla me dará el cultivo planeado.

Una buena planta de plátano tiene la capacidad de producir tantas semillas como hojas produzca en su vida útil, pero los promedios en caso del clon Hartón, nos sitúan entre 16 a 20 hijos.

Ahora, recordemos los principales métodos para obtener semillas de calidad en nuestros cultivos:

1. Exposición y aporques. Es el método del doctor Barker, se basa en aporcar yemas expuestas para estimular su enraizamiento. 

2. Inducción sin dominancia apical. Consiste en eliminar la planta original a ras, seis meses después de sembrada, y esperar la brotación de hijos que, al no tener dominancia apical, salen casi del mismo tamaño. Fue ideado por Hamilton.

3. Clonación de planta madre en campo. Es una técnica en la cual solo se obtienen yemas originarias del tallo principal de la planta en producción una vez esta da el racimo; son los llamados verdaderos hijos y en realidad son idénticos a la planta que cosechamos. Se debe independizar la yema colocándola en reatas o bolsas de vivero.

4. Multiplicación clonal in vitro. Consiste en obtener partes de tejido del ñame o cabeza de toro, de plantas de alto rendimiento, los cuales en un proceso de laboratorio se inducen hasta obtener plantulitas que vamos endureciendo hasta obtener clones idénticos a gran escala. Este método permite multiplicar de una planta muchas veces sus características, la desventaja es el costo.

En todo caso el mensaje es que de una excelente semilla se espera un excelente cultivo y excelentes rendimientos, por ello, ser cuidadoso en la obtención de la semilla es el paso número uno para tener un gran cultivo de plátano.

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