Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

La vocación agropecuaria de los suelos es el primer factor a considerar cuando se va a establecer una empresa ganadera y estas pautas vienen dadas en documentos de cada localidad, en donde se indica para qué tipo de empresa resulta más adecuada un área, región o alguna finca en particular.

Son diferentes los estudios que las entidades encargadas de hacerlos (ICA, IGAC, corporaciones autónomas regionales, universidades, entre otras) han presentado a la opinión pública, y en especial dirigidos a quienes realizan labores agropecuarias, con el fin de tratar de minimizar el impacto que se causa a la flora, fauna, condiciones físico-químicas de suelos, contenidos hídricos internos, precipitaciones pluviales en intensidad y frecuencia, comportamientos erosivos, rendimientos en calidad y cantidad de cosechas o rendimientos animales, entre otros,  lo cual debe conducir a que si se aplican correctamente los términos de la vocación del suelo, la empresa sea sostenible social, económica, técnica y ambientalmente.

Teniendo en cuenta lo anterior, se decide el establecimiento de una empresa ganadera en donde se espera producir carne, leche, crías y las diferentes variantes o combinaciones que el productor desee realizar. El lote o las áreas donde se van a establecer las praderas pueden tener diferentes orígenes en su uso anterior. 

Puede tratarse de lotes que provienen de siembras de cultivos semestrales o de cultivos perennes, presentándose en los dos casos suelos con características físico-químicas diferentes. Es posible también llegar a renovar una pradera de monocultivo o mezclada, deterioradas o que sencillamente el productor las quiere cambiar, posiblemente buscando más cantidad y calidad en los forrajes a producir.

Cualquiera que sea el origen, lo deseado es establecer una empresa sostenible y, como ya se anotó, considerando para ello con prioridad la vocación del suelo, en este caso concreto se va a hablar del comportamiento de los diferentes horizontes de un perfil de suelo, en relación con la posibilidad de infiltración o facilidad de la penetración del agua, a través de dicho perfil, de acuerdo con el uso que se le vaya a dar.

La eficiente infiltración de agua permite que los acuíferos internos de un suelo, o las reservas hídricas internas se mantengan.De este modo, lo ideal sería que se aumentaran, cuyos resultados son la presencia de nacimientos de agua, de diferente caudal, calidad, etc., y que originan las quebradas, los ríos, estanques y fuentes hídricas que se tienen en numerosas áreas y que en muchas oportunidades corresponden a las tablas freáticas.

La penetración del agua en el perfil de suelo va a depender de varios factores inherentes al mismo, tales como la textura, la estructura, la pendiente, la presencia de capas rocosas, del laboreo manual o mecánico que se realice, de la precipitación pluvial de la zona, de la cobertura vegetal y cómo se la maneje, entre otros aspectos de importancia.

Todo lo anterior determina una porosidad mayor o menor en el perfil de suelo, la que puede ser manejada por el productor o agricultor para conservar las aguas internas y causar el menor impacto erosivo en las distintas capas u horizontes del perfil.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.