Agro

Fundación Alpina propone seis medidas para proteger cultivos ante sequía e incendios

La estrategia incluye manejo del suelo, uso eficiente del agua, diversificación de cultivos y barreras cortafuego para reducir los riesgos durante las temporadas secas
David Quintero Moreno
14 de septiembre de 2026
Fundación Alpina

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Las condiciones asociadas a El Niño, marcadas por menores lluvias y mayores temperaturas, pueden aumentar los riesgos para la producción de alimentos y la ocurrencia de incendios forestales, además de reducir la disponibilidad de agua, deteriorar los suelos y afectar a las familias rurales. Ante este escenario, la Fundación Alpina promueve medidas de prevención dirigidas a comunidades campesinas e indígenas.

Las seis medidas propuestas son:

1. Planificación y cero quemas.

Identificar de manera comunitaria los puntos críticos, hacer seguimiento a las alertas oficiales y reemplazar las quemas por prácticas de preparación del terreno que reduzcan el riesgo de incendios.

2. Materia orgánica y coberturas para conservar la humedad.

Incorporar compost, reducir la remoción del suelo y mantener coberturas o acolchados que disminuyan la evaporación y protejan las raíces.

3. Diversificación y protección frente al calor.

Combinar especies y ciclos de cultivo, escalonar las siembras e integrar árboles de sombra o polisombra según las necesidades de cada sistema productivo.

4. Cosecha de agua y monitoreo de su calidad.

Captar agua lluvia cuando las condiciones lo permitan y revisar pozos, aljibes y otros sistemas de almacenamiento para evitar su contaminación, especialmente por cenizas.

5. Riego eficiente y en horas de menor evaporación.

Priorizar el riego por goteo, revisar fugas, filtros y goteros y dirigir el agua hacia las etapas más sensibles de los cultivos y las huertas.

6. Barreras cortafuego estratégicas.

Diseñar y mantener franjas despejadas alrededor de los sistemas productivos, las fuentes de agua y las viviendas, considerando la vegetación, la pendiente y la dirección de los vientos.

“Las pérdidas de cultivos por el fuego y las condiciones extremas no siempre pueden evitarse, pero sí podemos reducir el riesgo. Prácticas como las barreras cortafuego, el manejo adecuado del suelo y el uso eficiente del agua permiten que las comunidades estén mejor preparadas para enfrentar las temporadas de sequía y proteger sus medios de vida”, destacó Camila Aguilar, directora ejecutiva de Fundación Alpina.

Un ejemplo de estas medidas se encuentra en el Resguardo Indígena Kanalitojo, en Vichada, donde la comunidad ha enfrentado incendios en los últimos tres años. Según la Fundación Alpina, la aplicación de este esquema permitió mantener en cero las pérdidas agrícolas en 15 hectáreas de marañón y 18 patios productivos.

Las acciones de la Fundación Alpina se complementan con procesos de formación de la Ungrd, en articulación con la FAO, el Pund y autoridades locales mediante la iniciativa Entre Tejidos. Aunque se han registrado incendios en zonas cercanas, el mantenimiento de las barreras cortafuego evitó que las llamas alcanzaran los cultivos, permitiendo mantener el autoconsumo y generar excedentes para comercialización durante la temporada crítica.

La propuesta plantea que la protección de los sistemas productivos rurales requiere combinar la prevención de incendios con la gestión del agua, la recuperación ambiental, los sistemas de alerta temprana y el fortalecimiento de la organización comunitaria, como herramientas para reducir los efectos de eventos climáticos extremos.

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