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Una buena nutrición es tan importante para la salud de la mascota como para la del hombre mismo y por ello esa costumbre de que el animal puede alimentarse de las sobras que dejan sus amos o ingerir la misma comida preparada para los humanos es peligrosa, porque lo que se estaría generando son problemas digestivos difíciles y costosos de tratar.

Los médicos veterinarios recomiendan alimentarlos con concentrados y en el mejor de los casos, evitar la comida casera.

Para empezar, como sucede en los hombres, la mascota necesita una dieta balanceada para mantenerse sana y debe satisfacer todas las necesidades nutricionales de proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

La alimentación debe suministrarse en proporciones y cantidades adecuadas que correspondan a la edad del animal y en muchos casos a la raza, porque de lo contrario podrían generarse problemas de obesidad o en su defecto desnutrición, factores que aparecen, en muchos casos, por desconocimiento.

El veterinario, Carlos Jurado, especialista en nutrición animal de la Universidad Industrial de Santander, señala que la generalidad, indistinto de la clase de mascota, indica que se debe partir de las etapas de vida y de acuerdo a ello nutrir al animal porque de eso depende el tipo de elementos requeridos para aportar al normal y buen desarrollo de la mascota.

En términos generales las etapas se dividen en cachorros, adultos y sénior y aunque cada mascota es distinta, la nutrición en las primeras fases de vida debe contribuir a la nutrición y el sostenimiento y en la última a fortificar la estructura.

En el caso de los perros, la primera, explica Jurado, que va desde el destete hasta los 12 ó 14 meses -según la raza del perro- la nutrición debe concentrar en proteína 26% y grasa 12%, debe estar enriquecido con vitaminas y minerales y todos los complementos de omega 3 y 6.

“Cuando un cachorro está bien nutrido se refleja en la ganancia de peso, masa muscular y ósea, un perfecto estado de pelaje y un nivel inmunológico alto”, agregó.

En la etapa de adulto, que va de los 12 a 15 meses hasta los 7 u 8 años, el perro necesita 23% de concentración en proteína y 10% en grasa. La alimentación debe ser rica en vitaminas con el objetivo de sostener lo que ganó en la etapa de cachorro. Una buena nutrición en esa instancia se ve en el pelaje brillante y saludable.

Y en la etapa senior, que va desde los 7 años en adelante se requiere una concentración de 25% en proteína y un 8% en grasa, la nutrición debe contemplar mayor disponibilidad de calcio y de fósforo y un contenido de sulfato de condroitina y glucosalina (suplementos nutricionales) que ayudan a fortalecer las articulaciones y los huesos, más si se trata de razas grandes.

“El problema de suministrarle a una mascota comida casera es que la dieta se desequilibra porque las necesidades son distintas. Entonces parecen los problemas descomposición del pelaje, dermatitis o alergias. Nosotros nos hemos dedicados a desarrollar alimentos, precisamente, para contribuir a cada una de esas etapas”, sostuvo.

Uno de los puntos que hay que tener en cuenta es la actividad física. El veterinario manizaleño, Guillermo Lugo, recalcó que los perros de razas grandes con alta actividad requieren alimentos concentrados altos en energía.

“Para estos es indispensable jornadas de una hora o más de ejercicio porque de lo contrario se vuelven obesos. Los pequeños, que se denominan apartamenteros, necesitan altos niveles en proteínas pero bajos en carbohidratos o de lo contrario se engordan ”, sostuvo.

Y es que, como ocurre con los humanos, la poca actividad en los animales los lleva a engordarse y esto le genera problemas de salud. Por ello los veterinarios recomiendan, que si bien el ejercicio en perros de razas grandes es obligatorio, debe ser también una regla para todas las razas, al menos 15 minutos diarios.

“Los perros comen de una a dos veces al día y pueden hacerlo bien un día y otro no. Eso es normal. Lo que se debe evitar al máximos es combinar concentrados con comida casera porque ésta es alta en grasas, condimentos y carbohidratos y lo que se genera es un desequilibrio”, agregó.

Frente a los gatos la recomendación es calcular la ración, bajo asesoría, y servirla una vez al día porque el mismo animal come lo que va necesitando ocho o diez veces. “Ellos comen por poquitos”, dijo Lugo.

Jurado señala que también los gatos deben alimentarse de acuerdo a sus etapas de desarrollo y es exigente en proteína que necesita una concentración de 31% y en grasa de 8%.

Sin embargo indicó que su empresa, Laboratorio Ganacol, desarrolló una línea de alimentos para gatos en la que se nivelan todas las etapas en un solo concentrado, lo que permite a la gente no confundirse y tener mayor seguridad de entregar los nutrientes pertinentes.

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