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Una de las maneras más efectivas para lograr poner un producto agrícola en las grandes superficies comerciales es mediante la asociación. Esta premisa fue la que siguió Ñame La Troncal, una unión de 50 familias productoras de este tubérculo liderada por María Fernanda Martínez y Vladimir Blanco.

Estos productores de Dibulla (La Guajira) lograron un acuerdo comercial hace cinco meses con la cadena de restaurantes Crepes & Waffles, lo que los puso en el radar para que más pequeños productores de ñame se acerquen a esta asociación que inició en 2019.

Su caso es un ejemplo para los jóvenes rurales de que pueden vivir del campo, ya que son una pieza fundamental en las cadenas de comercialización con grandes compañías.

“Yo les digo a los muchachos que llegan a nuestro grupo que, si no les gusta “tirar” machete, no importa, acá hay más cosas por hacer. Está nuestro comité de comercialización, donde gestionamos los enlaces con compradores grandes; están los que van y buscan cómo podemos participar en ferias, en mercados campesinos. Están los que se gozan las redes sociales y todo el tema publicitario y nos ponen en el mapa para que la gente nos conozca. Todos metemos mano para que esta máquina no se detenga”, dijo.

Así comenzó el camino

Es natural que estos negocios familiares campesinos se inicien con una tradición heredada de sus abuelos y padres, quienes dejan un legado de trabajar la tierra para vender en los pueblos y las ciudades.

Hace dos años, gracias a la asociatividad formalizada, fueron contactados por la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) para ayudarles a comercializar a gran escala.

A partir de su emprendimiento, lograron iniciar un proceso de encadenamiento con la Fundación Mujeres de Éxito, que mostró interés en trabajar con productores de esa región y surtir las canastas familiares que donan a poblaciones del Cabo de la Vela.

“Cuando uno ama su trabajo es una diversión. Para mí es increíble poder aprender todos los días cosas nuevas: mi mamá se dedicó al ñame y yo ni sabía cómo cultivarlo. Ahora ya sé qué es una factura electrónica y todo lo que se necesita para organizarnos y seguir vendiendo”, María Fernanda.

La ADR logró concretar hace cinco meses un acercamiento entre Crepes & Waffles y Ñame La Troncal. El primer contacto se dio por videollamada, y aunque los productores no conocían la cadena, si había un interés de la marca por crear un producto autóctono para sus clientes: el mote de ñame.

“Hicimos un recorrido por nuestros cultivos, les mostramos el ñame, nuestra tierrita, les hablamos de lo bien organizados que estamos, porque eso es clave para que volteen los ojos hacia nosotros”, explicó Vladimir.

En primera instancia lograron un pedido de cinco toneladas de ñame con ciertos requisitos relacionados con el color, tamaño y etapa de maduración del cultivo.

En estos momentos ya llevan cerca de tres transacciones comerciales con la cadena de restaurantes, incluyendo limón y yuca en las más recientes entregas.

“La verdad creíamos que todo el papeleo exigido era muy difícil de conseguir, pero realmente es sencillo. Con la asesoría correcta, cualquier asociación campesina puede fortalecerse y darse a conocer en lugares donde antes ni soñaba estar. La ADR nos va a regalar códigos de barra para formalizar aún más nuestros productos, y Crepes nos ha guiado para poder avanzar con la factura digital”, agregó Vladimir.

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