De acuerdo con las cifras registradas en el sitio agronet.gov.co, aunque con un leve retroceso, la producción de este fruto llegó a las 27.290 toneladas en 2016, último año disponible, lo que implicó un crecimiento de 47% frente a 2010, año en el que se lograron 18.475 toneladas.

Esta oportunidad no ha pasado desapercibida para los productores agrícolas de siete principales departamentos, donde se cultiva esta fruta y donde Boyacá tiene 42% de la participación en todo el territorio.

Varios productores de allí se han organizado para lograr mayor competitividad, a través de asociaciones que les permite innovar y ofrecer, no solo el fruto en fresco al mercado, sino tener sus propias plantas para dar valor agregado y ofrecer pulpas y almíbar, en línea con la demanda.

LOS CONTRASTES

  • Jorge Enrique Julio Pres. del consejo directivo de Frutimarly

    “El ICA es un aliado indispensable, y estamos esperando la consecución de los registros del Invima para lograr la comercialización”.


  • Gustavo Pirazán Agricultor de Boyacá

    “El durazno ha tenido momentos difíciles, por eso es importante pensar en variarlo por otras alternativas, como las ciruelas y la gulupa”.

Un caso notorio es el de Wilson Arias, dueño de la finca el Palmito, en la cual desarrolla el cultivo de la variedad Gran Jarillo y con la cual ya miran la tecnificación de la producción, a través de la cooperativa FrutiMarly. Arias explicó que el proyecto bandera “es la transformación en cuatro municipios de la zona (Jenesano, Tibaná, Zetaquiray Miraflores), ya que los cultivos, por su característica, tiene varios diámetros del producto, por lo que todos no son aceptados por el mercado en fresco”.

Ese subproducto es el que se transforma. “Inicialmente trabajamos pulpa. Estamos pensando en vender néctar, pero lo más accesible en el mercado es la pulpa y en lo que trabajamos”, indicó Arias, quien dijo además que la producción de una planta joven puede estar en 30 kilos, mientras que una mayor puede lograr los 100 kilos en su punto máximo de madurez.

Actualmente, en el territorio nacional, de acuerdo con cifras de Agronet.gov.co, en 2016 se contaron 2.0157 hectáreas cultivadas de durazno, en todas las variedades disponibles, comportamiento que significó un crecimiento de 39,3%.

A parte de Boyacá, los departamentos con mayor producción de este fruto son: Norte de Santander, que tiene una cosecha de 9.304 toneladas, seguido de Huila, que logra producir cerca de 1.157 toneladas de duraznos, lo que muestra el potencial de este producto y del crecimiento con esta diversificación.

De acuerdo con el presidente del Consejo Directivo de la Cooperativa, Jorge Enrique Julio, hoy ya cuentan con un centro de transformación que les permite procesar media tonelada de pulpa de durazno cada media hora, pero que esperan apoyo financiero para poder incrementar ese potencial, ya que el mismo mercado les exige.