Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Con la llegada de la primera máquina trilladora a finales del siglo XIX, el departamento de Caldas comenzó a consolidarse como una potencia de la producción cafetera en el ámbito nacional, generando un notable progreso en áreas como la industria, la agricultura y, en las últimas décadas, el turismo.

Con la expansión del cultivo en la región y el aumento en el número de haciendas cafeteras se impulsó el desarrollo agrícola y los núcleos urbanos sufrieron transformaciones significativas, debidas en gran parte a la bonanza cafetera. Hoy 300.000 personas dependen de esta actividad lo que representa 30% de la población total y de ahí su importancia como motor.

Las condiciones topográficas propias del departamento, caracterizadas por amplias zonas de laderas y una fértil capa vegetal, lo convirtieron en un territorio idóneo para el cultivo de este producto, cuya calidad ha ido en aumento en los últimos años y en la actualidad lo posiciona como uno de los mayores generadores de divisas en las 41.066 fincas cafeteras.

LOS CONTRASTES

  • Manuel José VillegasGerente de la Cooperativa de cafeteros de Manizales

    “Las zonas bajas se vuelven difíciles para el café, sobre todo en temas sanitarios. Entre más alto mejor”.

De acuerdo con Manuel José Villegas, gerente de la Cooperativa de Cafeteros de Manizales, el café debe estar sembrado entre los 1.300 y los 1.800 metros sobre el nivel del mar, condición que es cumplida a cabalidad por varias localidades del departamento. “Las zonas bajas se vuelven difíciles para el café, sobre todo en temas sanitarios, pero entre más alto esté, mayor calidad va a tener”, indicó el experto gremial.

Aprovechando las características del territorio, los caficultores no solo se han dedicado a la siembra y cosecha del grano, sino que han propendido por darle un valor agregado y entregar un producto de calidad al consumidor final. Como lo explica Villegas, si bien no todos los caficultores tienen la posibilidad de procesar el café que cosechan, quienes lo hacen aumentan sus perspectivas para la competencia en el mercado: “lo que se busca es que desde las fincas se saque un café de calidad. Quienes tengan la capacidad de trabajo de poderlo tostar y venderlo directamente al consumidor, le están poniendo un valor agregado muy importante”, dijo.

En ese sentido, a lo largo de los últimos años, el Comité Departamental de Cafeteros de Caldas ha capacitado a varios productores en temas relacionados con la calidad del café y los ha impulsado para competir en diferentes concursos. Según cifras de esta organización, más de 13.000 cafeteros del departamento se dedican a la producción de cafés especiales, lo que ha significado una mejora en sus ingresos y en el reconocimiento del producto. De igual manera, más de 2.000 productores han sido capacitados en el programa de gestión empresarial, cuyo principal objetivo es fortalecer la autogestión de los caficultores.

Con este panorama, los productores de café de Caldas miran hacia el futuro con la intención de seguir expandiéndose en el mercado y continuar en el posicionamiento de sus marcas y productos de alta calidad. Hoy, se tienen 66.016 hectáreas cultivadas, y solo 240 cafeteros han sido capacitados en calidad.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.