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Tractoagro Colombia fue una de las empresas invitadas por la Agencia de Comercio Italiana (ITA por sus siglas en inglés) a la Exposición Internacional de Maquinaria para la Agricultura y la Jardinería (Eima) que se realizó en Bolonia, Italia.

Durante el evento, LR habló con Juan Carlos Betancur, gerente de la compañía, sobre la acogida de la maquinaria italiana en el agro colombiano y las expectativas del mercado para cierre de 2021.

¿Cuál fue el impacto de la pandemia?

A nosotros no nos afectó mucho porque nuestro negocio tiene dos pilares: la maquinaria agrícola y el tema de repuestos. Con la coyuntura de la escasez de maquinaria los precios se han incrementado mucho, entonces hay más viabilidad de reparar porque las nuevas máquinas están muy costosas. Los incrementos de la maquinaria nueva están por el orden de 60%. Sin embargo, el campo no ha parado y eso nos ha permitido seguir en el negocio, e incluso que crezca.

¿Cuál es la expectativa en crecimiento para 2021?

En repuestos se han duplicado las ventas y en equipos se han mantenido. Hay un freno con el incremento en los costos, pero la meta es mantener la cifra del año pasado.

¿Con la reparación hay riesgo de rezago tecnológico?

No, los cambios tecnológicos toman más tiempo y las implementaciones de equipos nuevos son más paulatinas, entonces no vemos que haya ese problema.

Asisten a Eima 2021, ¿es la maquinaria italiana la ideal para el agro colombiano?

Nosotros estamos convencidos de que la mejor solución para el agro colombiano está en Italia; es líder en la producción de maquinaria agrícola, en soluciones y tiene una alta cantidad de fabricantes con un tamaño de empresa ideal, porque son empresas pequeñas con un desarrollo tecnológico muy alto, lo que permite ser más flexibles para cumplir con las necesidades que tiene el cliente y adaptar equipos para dar soluciones muy precisas y eficientes.

¿Cuántas marcas manejan?

Tenemos aproximadamente ocho marcas con las que estamos llevando equipos. Cuando vinimos a Italia afianzamos las relaciones y vemos nuevas soluciones para resolver lo que nuestros clientes necesitan. Actualmente estamos buscando soluciones específicas para el cultivo de cacao.

¿Qué se está demandando?

El agricultor colombiano ha demandado mucho el proceso de aplicación de fertilizantes, va creciendo y se está tecnificando; se está midiendo cada vez más, aplicando cantidades precisas y no se hace la fertilización como se hacía antes. Esto, en parte, por mayores costos en fertilizantes.

¿Cuál ha sido la acogida de nuevas tecnologías?

Los cambios siempre son difíciles, pero nosotros hacemos una tarea en doble vía: una en irle ofreciendo soluciones nuevas a los agricultores, y también tenemos información que recibimos cuando nos dicen “tengo un problema con esto”, con lo que los escuchamos y buscamos llevarles la solución.

LOS CONTRASTES

  • Dayana DonosoGerente Imporpack

    “Al enfocarnos en un nicho específico no competimos con precio sino con calidad, tecnología e innovación. La maquinaria italiana cumple ese tipo de propósito que tenemos”.

¿La maquinaria puede ser una solución para la escasez de mano de obra en el campo?

Desafortunadamente, cada vez menos gente quiere trabajar en el campo y una de las funciones de la mecanización agrícola es hacer más eficiente el cultivo, y hacer trabajo que necesita mucho personal con máquinas que requieren menos.

¿Qué casos de éxito han protagonizado?

Este año tecnificamos un cultivo de mango, llevamos un equipo con el que se hace la poda con un tractor (es una máquina de un operario) en mucho menos tiempo del que se hacía manual, y estamos reemplazando 70 personas. No generamos desempleo porque lo que hicimos fue darle una solución al cliente que no lograba conseguir la gente para ese trabajo.

¿Cuál ha sido el impacto de la logística internacional?

En Colombia, el tema de importaciones es un poco particular respecto al resto del mundo. Para los italianos es increíble la cantidad de condiciones que tiene una importación en el país, por ejemplo, pero los que estamos en esto aprendimos a hacer el proceso.

Ahora vemos una dificultad grande en los incrementos de costos de transporte y de alquiler de contenedores. Estamos hablando que de Italia a Colombia hay incrementos de 300% en el alquiler de un contenedor. Es complejo y afecta tanto al consumidor final como a nosotros los distribuidores, porque no podemos trasladar todo el costo al de la máquina porque quedamos fuera del negocio, pero sí hay que trasladar una parte.

¿Tienen para responder a la demanda o se quedan cortos?

Nos quedamos cortos porque los tiempos de entrega de los fabricantes han aumentado, ya no se puede contar con recibir un equipo en tres o cuatro semanas; hoy hablamos de ocho a diez semanas solo para la entrega, pero es algo que debemos asumir. No podemos tener un montón de inventario en Colombia porque vendemos soluciones muy específicas, y es casi como vender un traje: debe ser a la medida del cliente.

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