Agro

Estas son las regiones donde El Niño podría afectar más al sector ganadero

Informe del Grupo Cibest, de Bancolombia, advierte que El Niño podría reducir las lluvias y aumentar la presión sobre el agua, los forrajes y los costos del sector ganadero durante 2026
David Quintero Moreno
14 de septiembre de 2026
Bloomberg

Síganos y léanos en Google Discover

Colombia enfrentaría durante el segundo semestre de 2026 un comportamiento de lluvias por debajo de los niveles históricos en las cinco regiones del país. Para la ganadería, este escenario podría ir más allá de una reducción en las precipitaciones, debido a que una menor disponibilidad de agua y alimento puede afectar el desempeño productivo de los animales y elevar los costos de manejo.

El informe Colombia y Centroamérica: El Niño 2026. Preparación, impactos y aprendizajes para un riesgo climático recurrente, elaborado por Grupo Cibest, señala que el fenómeno avanzaba hacia su consolidación y estimaba probabilidades cercanas a 100% de ocurrencia durante el segundo semestre.

En este contexto, los efectos sobre la actividad ganadera pueden comenzar antes de que se evidencien problemas directamente en los animales. Uno de los principales puntos de alerta está en la reducción gradual de la capacidad de las fincas para disponer de agua y generar suficiente pasto y forraje para mantener el hato.

Por eso, según el informe de Cibest, la importancia de tomar medidas con anticipación y no esperar a que aparezcan las primeras afectaciones. El documento advierte que El Niño es un fenómeno recurrente y que su impacto puede reducirse mediante una preparación previa frente a sus posibles efectos.

Regiones más afectadas

La región Andina sería la más afectada por la disminución de las lluvias durante el segundo semestre de 2026, con una caída proyectada de 32,6% frente al promedio histórico, según el informe del Grupo Cibest.

El análisis incluye departamentos como Antioquia, Cundinamarca, Santander y Tolima, zonas en las que el comportamiento de las precipitaciones podría verse alterado por la presencia del fenómeno. Mientras la región Andina y la Pacífica presentan dos temporadas lluviosas al año, conocidas como régimen bimodal, el Caribe y la Orinoquía tienen un patrón de lluvias monomodal.

De acuerdo con Grupo Cibest, la coincidencia entre El Niño y los periodos habitualmente secos de cada región puede aumentar la intensidad de sus efectos y generar mayores presiones sobre la disponibilidad de recursos para las actividades agropecuarias.

En el Caribe, la reducción estimada sería de 18,7%. Aunque este porcentaje es menor al proyectado para la región Andina, la zona presenta una mayor vulnerabilidad debido a que históricamente registra menores niveles de precipitación frente a regiones como la Pacífica y la Amazonía.

El informe señala que una caída cercana a 19% en las lluvias podría reforzar las condiciones secas hacia el cierre del año y reducir la disponibilidad de agua. Esta situación también podría repercutir sobre los pastos y, en consecuencia, sobre la actividad ganadera, que tiene un peso importante en la economía de la región, según Grupo Cibest.

Afectaciones económicas

El impacto de El Niño también podría trasladarse a los costos de alimentación y transporte para los productores ganaderos. El informe señala que los precios internacionales de la urea registraron fuertes aumentos y, aunque posteriormente mostraron una corrección, el mercado mantiene un escenario de incertidumbre.

A esto se suma el posible encarecimiento del transporte de insumos. Las sequías, las altas temperaturas y los incendios pueden generar cierres de vías, desvíos y mayores tiempos de desplazamiento. Este riesgo se presenta mientras el Índice de Costos del Transporte de Carga registraba un incremento anual de 5,57% a abril de 2026.

Para los ganaderos, esta combinación podría elevar el valor tanto de los alimentos como del traslado de productos como silo, concentrados y suplementos hasta las fincas. Además, el efecto de las condiciones climáticas sobre los precios no necesariamente se sentiría de inmediato, ya que el análisis estima que puede existir un rezago de hasta tres meses entre el impacto climático y su reflejo en los costos de los alimentos.

En un escenario de El Niño fuerte, la inflación anual de Colombia podría aumentar entre 0,7 y 1,9 puntos porcentuales, dependiendo de la duración y la intensidad del fenómeno.

Para la ganadería, el riesgo se traslada así por toda la cadena: menos lluvias pueden reducir la disponibilidad de agua y forraje, obligar a aumentar el uso de suplementos y, con ello, ejercer una mayor presión sobre los costos y la productividad de las fincas.

Beneficios LR Más

CONOZCA LOS BENEFICIOS EXCLUSIVOS PARA NUESTROS SUSCRIPTORES
SUSCRIBIRSE

MÁS CONTENIDO DE AGRICULTURA


}