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Uno de los mayores retos que tiene la economía colombiana en materia de agricultura es generarle oportunidades a los pequeños productores con el fin de crear un ingreso digno. Bien es sabido que a los campesinos de muchas regiones del país, sus productos, no son vendidos a un precio justo y el consumidor final termina pagando más por la cadena de intermediarios. 

Este panorama no ocurre con las iniciativas que lidera la Asociación Hortifrutícola de Colombia (Asohofrucol) que ha unido esfuerzos con grandes compañías para que los pequeños productores tengan una real alternativa de ingresos.  Es el caso de Hit Social, una iniciativa de Postobón que se ha enfocado en el desarrollo de una cadena de valor sostenible e inclusiva. Actualmente, Hit Social beneficia a 1.300 familias en Risaralda, Santander y Bolívar, a las cuales  les ha comprado cerca de 5.500 toneladas de fruta.

“Quien compre un jugo Hit puede estar tranquilo porque lo que está consumiendo viene de frutas limpias e inocuas”. Esta que parece una frase de ‘cajón’ o salida de un comercial tiene dueño. Es de Jainer Alberto Bedoya, un morero de Belén de Umbría (Risaralda), quien, con otros cultivadores, siembra fruta, bajo los principios de la agricultura limpia, que le vende a Postobón.

“A diferencia de otros productores  en Risaralda tenemos un valor agregado y es que sembramos mora y lulo limpios. Es decir, hay protocolos de buenas prácticas agrícolas (BPA) y se utilizan insumos con ingredientes activos o químicos de baja toxicidad”, sostuvo.

La mora y el lulo que se producen en este departamento cafetero surten, en un buen porcentaje,  la línea de jugos Hit de Postobón y detrás de esas frutas hay no menos de 350 hogares campesinos, pequeños productores, que se sostienen de estos cultivos.

Bedoya es el representante legal y presidente de la Asociación de Productores de Mora de Belén de Umbría (Asmobel), en cuya zona alta se siembra mora sin tuna que los moricultores venden a Postobón desde hace cerca de 10 años.

“Empezamos 20 y hoy somos 76 moreros. Despachamos cerca de 200 toneladas al año a Nutrium en Tulúa, la planta que le maquila a Postobón. Hace unos tres años alcanzamos a producir y vender más de 450 toneladas pero nos afectó el tema climático y ahora estamos en un proceso de mejoramiento de cultivos para aumentar la producción”, sostuvo.

El kilo lo comercializan a $2.000 que, según Bedoya, es un precio justo que les permite vivir de esta actividad agrícola.

Con Asmobel hay en Risaralda nueve asociaciones de mora y dos de lulo que juntas proveen la fruta para jugos Hit. Diego Echeverry es un pequeño productor y representante legal de la Asociación de Productores de Lulo (Aslubel)  también en Belén de Umbría, para quien más que proveedores son aliados de la firma de bebidas.

“Hemos logrado una relación positiva que nos ha permitido mejorar y crecer”, dijo.

Aslubel se creó en 2007 con 57 familias productoras, pero las crisis, el clima, el mercado y los precios le hizo mella y estuvo al borde de la liquidación hasta que empezó a hacer negocios con Postobón hace tres años. “Asohofrucol nos ayudó en la parte técnica y a ubicar mercados, logramos el contacto con la empresa y empezamos prácticamente de nuevo porque íbamos a cerrar. Nuestro lulo es de una variedad dulce y jugosa y tenemos producción limpia”, indicó.

La asociación tiene hoy 36 afiliados y empezó vendiendo seis toneladas semanales. Hoy comercializa unas 10 y el objetivo, enfatizó Echeverry, es incrementar esa producción a 12 o 14 toneladas en los próximos seis meses. En total son cerca de 22 hectáreas las que están en producción con un promedio de 500 matas por cultivador. La fruta es entregada a la planta de Tulúa a granel, lavada y despeluzada con una maduración de 60% hacia arriba

“Muchos de los productores que empezaron y se quebraron tuvieron que jornaliar. Lo que estamos haciendo es volverlos a llamar para que se integren de nuevo y empiecen a producir. La gente está animada porque es un mercado seguro y nos dijeron que nos iban a poner asistencia técnica”, agregó. El kilo lo venden a $1.800, todo lo que recojan, y tienen la expectativa de que el precio suba una vez incrementen los volúmenes de producción.

Tanto Aslubel como Asmobel tienen en marcha procesos de certificación, que realiza el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA).  Incluso, dijo Bedoya, 20 moreros ya tienen este protocolo.

 “La expectativa de crecer es muy grande porque solo Postobón necesita del mercado tres millones de kilos al año de mora y el reto de nosotros es aumentar la producción y aprovechar esa oportunidad”, dijo. Justamente, Asohofrucol viene atendiendo también a más de 12.000 pequeños productores en el país.

Las opiniones

Jainer Alberto Bedoya
Morero y Presidente de la Junta Directiva de Asmobel

“En  Risaralda tenemos un valor agregado y es que sembramos mora y lulo limpios. Es decir, hay protocolos de buenas prácticas agrícolas y se utilizan insumos con ingredientes activos de baja toxicidad”.

Álvaro palacio
Presidente Asohofrucol
“Nosotros en la actualidad hemos venido trabajando con cerca de 600 productores en el que se destaca principalmente el cultivo de mora y se enlaza con empresas como postobón”.

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