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Una de las frutas tropicales con mejor fama en el mundo, y la más negociada por su sabor entre el segmento de exóticas, es la guanábana. Aunque México y Brasil lideran en la producción de esta especie en la región, cada uno con más de 100.000 toneladas al año, Colombia no se queda atrás.

A nivel local, según los reportes del Ministerio de Agricultura, el año pasado la producción llegó a 52.427 toneladas, tras haber crecido 19% anual.

Para quienes se dedican al fruto, otro punto a destacar es que en cinco años esa misma producción creció 63%, “y dadas las condiciones de nuevos agricultores y una dinámica en las exportaciones, se espera que al cierre de 2019, el aumento sea por el mismo nivel, no menor a 14% y así hayamos pasado las 60.000 toneladas”, señaló Gabriel Lombana, productor independiente.

A diferencia de otras frutas exóticas, los cultivos de guanábana son más fuertes y son atemporales, por lo que las empresas dedicadas a la exportación y distribución cuentan con el producto suficiente para generar negocios. De hecho, los últimos 10 años el nivel de hectáreas sembradas creció 129%, pasando de 3.000 hectómetros a casi 7.000 el año pasado.

En cuanto a las hectáreas cosechadas, al cierre de 2018 la cifra llegó a 4.772, es decir que subió 93%, al igual que el número de agricultores dedicados 100% a ella con más de 500 fincas especializadas.

Gracias a esto, la guanábana colombiana ha hecho un nombre fuera del país, compitiendo con las de países de la región, “llamada en otras latitudes soursop, corossol, anona o graviola, la guanábana es bien conocida y muy utilizada en el mundo gracias a su dulce y blanca pulpa, de textura entre la crema y el algodón, y superficie verde y con gruesas y blandas espinas. Su fama la ha posicionado entre un tipo de fruta que también se suele comer sola, con la mano y pacientemente, retirando una a una sus semillas oscuras, y otra opción es el jugo de guayaba en agua, blanquecino, lechoso como la avena y muy refrescante”, explicó el chef y empresario Harry Sasson.

Pero si bien hoy la fruta goza de popularidad, con una fama más fuerte de la que carecía hace no más de 10 años, esto también ha generado que haya una competencia fuerte entre productores y distribuidores, pues al ser una fruta que se puede estabilizar para sus cultivos en suelos entre 800 y 1.200 metros sobre el nivel del mar, ha funcionado para que en múltiples regiones se trabaje.

De hecho está gran fruta verde es una de las más procesadas a nivel nacional, no tanto como los bananos, las manzanas o las naranjas pero para tener una muestra del potencial que tiene la guanábana, en los últimos 10 años se tiene registros de ser cultivada en 24 de los 32 departamentos del país, incluso en zonas de donde no es nativa como San Andrés y Providencia, Chocó y Sucre. Y solo en 2018, los registros de las Evaluaciones Agropecuarias Municipales (Evas), la encontraron con un progreso entre aceptable y excelente en 21 departamentos.

Hoy en día Tolima es la casa de la guanábana en Colombia ya que el año pasado llegó a una producción de 11.309 toneladas, esta no ha sido la cifra más alta pues se tienen picos históricos en 2015 de casi 14.000 toneladas, inclusive en 2016 (su mejor año) llegó a 16.121 toneladas.

Aunque para la producción colombiana es un buen indicador, para algunos agricultores este factor es el responsable de que los precios hayan venido cayendo. “Hace 10 años la tendencia que se manejaba era un kilo entre $2.000 y $2.200; ahora $1.500”, agregó Carlos Jaramillo, de la Hacienda Milán.

Fresh and Natural busca llegar a México, Panamá y China

En algunas partes del mundo, la guanábana es reconocida más allá de su sabor, por sus colores y su forma. Sin embargo, hay quienes no entienden cómo pronunciar el nombre, ni tampoco saben exactamente cómo se llama esa gran fruta verde. Por eso, la compañía colombiana Fresh and Natural, creó un tipo de empaque con la tecnología suficiente para que el producto pueda viajar por cientos de kilómetros sin perder su frescura o aroma.

Además, las guanábanas están presentadas en una cubierta que hace alusión a la corteza natural, para que quien no sabe su nombre la distinga sin dificultad. Bajo este modelo, la empresa está exportando 600 toneladas al año, según explicó el gerente de la planta, Jeyson Mendaz.

¿Cuánto tiempo llevan en el negocio?
Con la guanábana son más de 15 años, se procesaba y hacía maquila para una empresa estadounidense, las frutas se conservaban en vidrio, pero eso era pesado. Entonces empecé con una compañía de plástico en Ecuador a diseñar empaques de alta barrera con nailon, poliéster, etc.

¿Pero cuánta fruta mueven hoy en día?
Nosotros procesamos cerca de 1 millón de kilos anuales. Esa guanábana llega verde, la maduramos y después de retirar la cáscara y pepas en un fino proceso, tenemos 12 toneladas de productos semanal y 600 al año.

¿A dónde llega esta producción?
Va para Estados Unidos, diferenciado por mercado según distribuidor, por ejemplo en California, Texas, Florida, y Nueva York. En Europa básicamente en España, y Chile es otro fuerte.

¿La fruta puede llegar a más países?
Estamos creando México, abrimos Panamá recién porque nos entregaron los permisos, participamos en una feria de allá y llegaríamos. Tenemos una macrorueda en China en noviembre, y estamos apuntando a ese mercado de oriente. Sabemos que en Vietnam y Tailandia no son grandes productores pero sí consumidores.

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