Según estudios presentados en la Cumbre del Clima de Bonn (Alemania), el incremento de carbono en los suelos, que es asequible en casi todos los tipos de suelos cultivables, podría contribuir con una reducción de emisiones contaminantes de hasta 1.850 millones de toneladas por año, equivalente a la remoción de entre 215 y 400 millones de automóviles en circulación en la actualidad.

El análisis destacado por la organización ambiental The Nature Conservancy explicó que los suelos agrícolas tienen la capacidad de capturar el dióxido de carbono de la atmósfera, siempre y cuando se implementen prácticas sustentables como uso de mayor de estiércol, cosechas superficiales, cobertura vegetal, labranza de conservación y manejo de fertilización, así como soluciones climáticas naturales, entre otras labores.

De este modo y con terrenos con amplio potencial aún por ser aprovechables, Colombia se encuentra entre los 40 países con mayor presencia de carbono en tierras de cultivo.

“Esto refleja el cuidado que deben tener en sus tareas diarias los agricultores”, indicó Carlos Aguilar, experto en agronomía de la Universidad Nacional.