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María Oliva Caicedo es una madre cabeza de familia de 50 años de edad, que está rompiendo con los esquemas de cultivos tradicionalmente sembrados en el departamento del Guaviare y en varios municipios del sur del país, muchos de ellos ilícitos, pues ella se dedicó al cultivo de maní y se convirtió en una pionera en la comercialización de este producto en su región.

Inició su unidad productiva en el 2020, en plena pandemia del COVID 19, pero sus ganas de tener un negocio propio y sacar a sus dos hijas adelante le dieron la valentía necesaria para hacerlo. En tan solo un año, en su Finca El Edén, ubicada a una hora de San José del Guaviare, en una zona conocida como La Carpa, pasó de cultivar menos de mil metros cuadrados, a una hectárea, por lo cual espera que su próxima cosecha sea de aproximadamente 1.600 kilos, que planea vender en crudo y, otra parte, transformarla para entregarla en bolsas de 50 gramos al por mayor y al detal.

Las perspectivas de futuro de Oliva son optimistas. Por eso, se ha interesado por recibir formación especializada, para la consolidación de su microempresa y la posibilidad de acceder a un producto financiero, a través del cual podrá implementar el plan de negocios que ha proyectado con el acompañamiento del programa.

En la ruta para la generación de habilidades empresariales, ya ha desarrollado las herramientas de marketing para posicionar su microempresa, de manera tal que ya cerró negocios con clientes en Bogotá y, próximamente, su maní llegará de San José del Guaviare a la capital del país. A ello se suman aprendizajes que le permiten aterrizar las ideas de expansión con el manejo de las finanzas, innovación en productos, entre otros.

Como María Oliva, en el sector rural, Emprendimientos Productivos para la Paz – Empropaz – ha apoyado a 2.545 mujeres emprendedoras y microempresarias, en 49 municipios de 9 departamentos. Quienes han recibido formación especializada para el emprendimiento y fortalecimiento empresarial, así como acompañamiento para el desarrollo social y comunitario.

Del total de emprendedoras y microempresarias atendidas, 983 ya han finalizado su ruta de formación con Empropaz y se encuentran listas para iniciar su etapa de implementación; 285 han sido víctimas del conflicto armado y 1.022 fueron desplazadas por la violencia. Mujeres que, a pesar de la adversidad, buscan alternativas para sacar a sus familias adelante y cumplir sus sueños.

¨Llegar a las zonas rurales con formación empresarial y acompañamiento para empoderar a las mujeres, muchas de ellas cabeza de familia, nos permite impactar en el desarrollo social y económico de sus familias y regiones, a partir de una idea de negocio que luego será una microempresa, que podrá recibir financiación en condiciones especiales. Así, trabajamos en la dinamización de comunidades que viven en territorios lejanos de las cabeceras municipales y que, históricamente, han sido afectados por fenómenos de violencia y pobreza” aseguró Miguel Achury, Gerente de Empropaz.

El programa Emprendimientos Productivos para la Paz – Empropaz – desde el 2018, ha apoyado a más de 115 mil colombianos con acceso a productos y servicios financieros, formación para el emprendimiento y fortalecimiento empresarial. De estos apoyos, el 59% ha sido para mujeres, como una apuesta a la inclusión con equidad de género.

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