Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Una de las carteras del Gobierno entrante que más retos y dificultades enfrentará es la de Agricultura y Desarrollo Sostenible, pues existe una falta de productividad que permita tener autosuficiencia en hectáreas sembradas y toneladas de productos agrícolas.

Una muestra de ello es que, de los 39,6 millones de hectáreas aptas para cultivo que reporta la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra), solo hay 5,3 millones sembradas, una de las razones por las que la nueva jefa del MinAgricultura, Cecilia López, ha planteado la idea de que los dueños de predios en el campo que sean improductivos decidan entre vender al Estado o pagar impuestos más elevados.

Otro reto clave para esta cartera es el panorama a corto plazo con relación a las presiones inflacionarias externas, porque muchos productos agrícolas que se consumen están en manos de las importaciones. Los insumos y fertilizantes para los cultivos también son traídos en su mayoría del exterior, pues 42% provenía de Rusia y Ucrania y otro 10% desde Bielorrusia, según cifras de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), por lo que potenciar la agroindustria es vital para disminuir en el mediano plazo los costos de las materias primas.

Entre los cambios que están en el sonajero de esta nueva administración está la idea de volver a Colombia una potencia alimentaria, pero las cifras muestran un panorama muy sombrío, ya que solo se produjeron, según cifras de la cartera, 73,2 millones de toneladas de productos agrícolas y se importaron 13,8 millones de toneladas de alimentos; es decir, se importa aproximadamente 30% de lo que se consume.

La balanza comercial demuestra que se importaron US$15.000 millones en 2021 entre alimentos, bebidas y productos del agro, mientras que solo se exportó del campo US$9.440 millones.