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Entre enero y diciembre de 2017, el Banco Agrario de Colombia efectuó 1,44 millones de créditos a 490.000 clientes por valor de $5,74 billones. Para el sector agropecuario y rural se desembolsaron $4,12 billones, de los cuales $2,3 billones se destinaron a los pequeños productores.

Es decir que 381.000 productores agropecuarios se beneficiaron con recursos de crédito. Los principales destinos de estos fueron para ganadería ($1 billón), café ($421.871 millones), frutales ($286.851 millones), adecuación y compra de tierras ($154.161 millones) y cacao ($139.369 millones).

Para César Cortés Otero, vicepresidente de Banca Agropecuaria, las necesidades económicas más notorias de los pequeños agricultores son la seguridad alimentaria y el capital de trabajo e inversión para el desarrollo de las actividades productivas de corto, mediano y largo plazo. La vivienda rural, infraestructura para los procesos productivos y la capacidad de transformación y comercialización son también carencia de los productores.

Por otra parte, Cortés indicó que el mayor obstáculo de los agricultores a la hora de conseguir un crédito es la informalidad.

“El hecho de no llevar registros de costos e ingresos, no contar con información financiera, así como la dificultad de tener acceso a tierras propias y con registro, pues 60% de las actividades productivas de corto plazo se desarrolla en terrenos arrendados, que en muchos casos no cuentan con infraestructura y condiciones de producción adecuadas, hacen que obtener un crédito se dificulte”, expresó Cortés.

Otra situación que se evidencia es que codeudores y avalistas no cuentan con los documentos suficientes para el acceso a créditos. En ocasiones no cuentan con capacitación para incrementar la productividad, dado que en muchos renglones de la producción, tienen bajas o medias productividades; así mismo se fe que falta acceso a canales de comercialización con precios que cubran los costos producción y generen excedentes de recursos.

De acuerdo con Julio Alonso, docente de economía del Icesi, un problema que se presenta tanto a los bancos como a los pequeños agricultores, es el retorno económico del cultivo, es decir, el tiempo que toma la tierra para dar la cosecha y así tener flujo de caja. A diferencia del sector industrial, en el agro no se pueden controlar muchas variantes como lo son el clima o la tierra, por lo tanto la producción está en constante riesgo de no dar la rentabilidad deseada.

Para el economista, es importante que más instituciones financieras ofrezcan opciones de créditos para productores y que estos entiendan las dinámicas del agro.

Mejorar la educación financiera 

Desconocimiento en los temas de los productos pasivos y activos, así como de las condiciones de manejo y costos de los mismos son unas de las tantas falencias de los pequeños productores en educación financiera. Entender la importancia del ahorro y de los deberes que adquieren al momento de acceder a un crédito son factores determinantes para el desarrollo del campo. El Banco Agrario a través de su página web u oficinas ayudan en este tema.

LOS CONTRASTES

  • Julio Alonso Docente de Economía del Icesi

    "El sector agro depende de factores que no puede controlar el agricultor como los son el clima y las plagas, lo que hace más riesgoso los ingresos".


  • César Cortés OteroVicepresidente Banca Agropecuaria

    "Llevar registros de costos e ingresos es importante para tener un crédito agropecuario. De esta manera los agricultores pueden mejorar su productividad".

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