En 2018 se tiene proyectado que se realizarán alrededor de 185 exposiciones equinas grado A y grado B en el país. Muchos criaderos de caballos esperan salir victoriosos y que alguno de sus especímenes sea nombrado ejemplar del año por Fedequinas.

Para lograr esto se debe ser constante en el entrenamiento y la nutrición del animal. Agronegocios habló con expertos en el tema para conocer cómo puede lograr que su caballo criollo colombiano sea todo un campeón de paso fino.

De acuerdo con Ángela Ochoa, juez nacional de Fedequinas, un caballo se puede montar a partir de los 28 meses, sin embargo, desde que nace debe tener una buena alimentación y sobre todo familiarizarse con la parte básica del entrenamiento, como son la pista, los ruidos y los instrumentos.

“Lo fundamental es que el entrenador tenga la capacidad de amansar a un caballo por convencimiento y no por intimidación. Esto va a permitir tener un caballo equilibrado mentalmente. Otra persona es el mostrador, quien mostrará todo el potencial del caballo en la pista”, indicó Ochoa.

El entrenamiento varía dependiendo del tamaño del animal, el número de competencias a realizar, el consumo de energía y el estado reproductivo. Sin embargo, el entrenamiento debe oscilar entre los 30 y 60 minutos todos los días.

En este aspecto es importante el ritmo y la regularidad para lograr un desarrollo muscular óptimo y disciplina. Si el caballo tiene mucha energía, el entreno puede dividirse en dos jornadas de trabajo, una en la mañana otra en la tarde. No se recomienda que el adiestramiento sea extenso porque el animal se puede fastidiar y pierde el gusto por el ejercicio.

Conocer al animal es lo más importante, a partir de ahí se plantea qué tanta actividad puede realizar. La primera competencia debe ser entre los 36 y 47 meses de edad, que es para potros en proceso de adiestramiento.

La nutrición debe ser balanceada a base de pasto o heno de buena calidad. También se pueden dar suplementos o concentrados. Esto depende del criadero y la capacidad monetaria, pues suelen subir los precios de la alimentación.

Juan Pablo Isaza, médico veterinario y zootecnista, que también tiene un criadero de caballos, señaló que cruzar dos ejemplares que hayan sido campeones no dan por garantizado que el hijo vaya a un ganador. Si bien tiene alta posibilidades de obtener características de ambos padres, el entrenamiento continúo y la buena forma es lo que garantiza que un caballo criollo colombiano sea campeón.

Se le llama caballo de paso fino colombiano al ejemplar criollo en cuyo desplazamiento se alternan sus dos bípedos laterales, produciendo dos tiempos con cada bípedo para realizar un paso completo en cuatro tiempos.
La raza de caballo criollo tiene cuatro andares, el paso fino colombiano, el trote y el galope, la trocha y el galope, y la trocha. Para todas es importante la consistencia.