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El pasado 30 de septiembre en Samaná (Caldas) se graduaron 35 jóvenes campesinos como tecnólogos en gestión de empresas agropecuarias, en el marco del programa la Universidad en el Campo, una alianza público-privada en la cual participan la Gobernación de Caldas, el Comité de Cafeteros y la Chec.

Allí se busca darle la oportunidad a los jóvenes rurales para que accedan a la formación universitaria, sin salir de los sitios donde residen, y los van encaminando durante los dos últimos años de bachillerato, según explicó Elsa Inés Ramírez Murcia, coordinadora de Educación del Comité de Cafeteros.

Los jóvenes se matriculan en la carrera que sean de su interés y en cualquiera de los centros educativos que hacen parte del convenio. Y al tiempo que van terminando su bachillerato inician su universidad o su tecnología para lo cual se envía el docente quien capacita a los muchachos. Señaló que esto ayuda a que los jóvenes no migren hacia otros lugares a continuar sus estudios ni para buscar oportunidades laborales ya que lo que aprenden lo pueden aplicar en sus fincas.

A su vez el secretario de Educación de Caldas, Fabio Arias, manifestó que la labor que se está haciendo en esta alianza es significativa por ser una región apartada y que sufrió el flagelo de la violencia. Lo que viene es seguir apoyando a estos jóvenes para su ciclo profesional. El propósito también es que se queden en su tierra practicando lo que han aprendido así se vayan a estudiar la carrera profesional en otra parte, pero que regresen.

También se quiere que por medio de esta alianza se pueda llegar a todos los jóvenes rurales para que en unos años tengan su formación técnica y tecnológica. El rector de la Universidad de Caldas, Felipe César Londoño, expresó que esta es una oportunidad que se les ofrece a los jóvenes de los diferentes municipios para que puedan tener sus títulos en técnicos o tecnólogos y sacar adelante sus proyectos productivos con una base formativa sólida.

Estos nuevos profesionales tienen una gran oportunidad en una etapa de posconflicto quedándose en su tierra, aplicando sus conocimientos y desarrollando sus proyectos alrededor del agro.

La rectora de la institución educativa Encimadas, María Doralice Buitrago, indicó que esto fue un sueño que se hizo realidad teniendo en cuenta que fueron una zona de desplazamiento masivo y hoy día los jóvenes piensan diferente, están haciendo proyectos de vida, gracias a la gestión de esta alianza.

Luz Rocío Castro, de la Caja de Compensación Familiar de Caldas, indicó que esta entidad tiene entre sus objetivos contribuir con el mejoramiento del nivel educativo y la calidad de la educación de los afiliados por que apoyan el programa.

Jóvenes quieren una nueva visión

Uno de los beneficiarios es Julián Andrés Henao, quien afirmó que esta experiencia ha sido relevante porque cuando era pequeño pensaba que para poder estudiar una carrera debía irse a la ciudad, pero gracias a esta alianza pudieron hacerlo en sus casas. El reto es cambiar esa idea que se tiene del campo y que ahora como profesionales sean los protagonistas de esa nueva visión de desarrollo rural.

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