El café es extremadamente sensible a la interferencia de arvenses. Cenicafé demostró que las de alta interferencia sin ningún tipo de manejo en las calles del cultivo, pero si en la zona de raíces, pueden disminuir el rendimiento del cafetal hasta 66,5%. 

El control de las arvenses es una de las labores más costosas en el manejo del cultivo. Cuando se hace de manera convencional, su valor está entre 17% y 22% de los costos de producción, mientras que si se hace el manejo integrado de arvenses, solo llega a 13%. 

Este manejo consiste en la combinación oportuna y adecuada de diferentes prácticas de cultivo como: manejo cultural, plateo, control manual y mecánico, y parcheo con el selector de arvenses. Estos buscan reducir la interferencia de las arvenses en niveles que no afecten el rendimiento del cultivo.

Esto se hace seleccionándolas, para obtener una cobertura con arvenses de baja interferencia, como las nobles, caracterizadas por tener poca altura, raíces poco profundas y no ser productoras de altos volúmenes de semilla. Además, sirven como cobertura del suelo para prevenir la erosión y contribuyen a la reducción de los costos de producción. 

Las arvenses de alta interferencia, conocidas como agresivas, presentan un crecimiento alto, compiten por luz, agua y nutrientes, y una de las cosas más peligrosas, presentan una muy alta capacidad de producción de semillas, poblando áreas del cafetal con mucha rapidez. ¿Entonces qué debemos hacer?

El primer paso para implementar el manejo integrado de arvenses es conocer e identificar las de mayor interferencia en los cafetales, las cuales pertenecen principalmente a las familias:

Gramineae: la que conocemos como pastos.

Cyperaceae: Cortadera o coquito.

Compositae: totumo, emilia, hierba socialista, escobadura.

Verbenaceae: Verbena. 

También debemos controlar arvenses de hábito de crecimiento trepador como batatillas, enredaderas y de difícil manejo como el helecho. De igual manera debemos conocer e identificar las arvenses nobles, para evitar eliminarlas del lote sino para tratar de propagarlas y que cubran el terreno donde erradicaremos las agresivas. 

Algunas arvenses agresivas tienen la capacidad de producir más de 100.000 semillas, razón por la cual es fundamental realizar la desyerba ya sea con machete o guadaña antes que semillen y 15 días a 20 días después, se entraría a hacer manejo químico con el selector de arvenses, que como su nombre lo dice, se debe utilizar solo para controlar las arvenses que queremos eliminar de nuestros lotes. 

Cuando el café este en etapa de levante siempre debemos mantener el plato del árbol totalmente limpio de arvenses. Para evitar hacer algún daño mecánico o intoxicación por herbicida, esta labor se debe hacer manual. 

Recordemos que las desyerbas tardías incrementan las poblaciones de las arvenses agresivas, lo cual implica mayores costos de manejo a través del tiempo y efectos negativos en la producción.

Dentro de este manejo, debemos tener muy presente que al suelo nunca lo debemos dejar totalmente descubierto de coberturas vegetales, el suelo es un recurso que debemos proteger siempre, al quedar descubierto lo ponemos en riesgo en temas como la erosión. El manejo de arvenses agresivas y el mantenimiento de coberturas nobles, evitan el desgaste de la capa orgánica por la erosión.

La implementación del manejo integrado de arvenses nos permite:

• Se logra reducir en promedio la mano de obra en el primer año de establecimiento del cultivo hasta 24% y 42% en el segundo año.

• Disminuye el empleo de herbicidas 29% en el primer año de establecimiento del cultivo y 63% en el segundo año. 

• Mejora la proporción de arvenses nobles versus las agresivas.

• Las labores son más cómodas y menos fatigantes para el operario.

• Existe un menor riesgo de contaminación ambiental para la fauna y la flora y menor riesgo de degradación de las aguas superficiales y subsuperficiales. 

• Se disminuye el acarreo de agua hasta 95%.

• Se tiene menor riesgo de daño a los cultivos por deriva del herbicida.

• Menor costo de los equipos y de su mantenimiento.

• Es una práctica fundamental para la conservación de los suelos.

• Se reduce la presión de selección del herbicida sobre las arvenses ya que es este aspecto es el principal causante de resistencia al mismo.

La adopción de manejo integrado de arvenses contribuye con la reducción de los costos de producción y la conservación de suelos y aguas de su empresa cafetera. También nos permite aportar a la productividad del cultivo evitando la competencia del café con las arvenses agresivas, manejar coberturas nobles y reducir los costos de manejo. La productividad del café no depende de una sola labor, depende de la suma de varias actividades que coordinadas, nos llevan a una caficultura rentable y competitiva y el manejo integrado de arvenses hace un gran aporte para lograrlo.