¿Estamos preparados para afrontar un evento de El Niño en nuestro campo colombiano? Hace unos días me escribió Jhony, un caficultor del departamento de Nariño a mi página de Facebook (www.facebook.com/yarumoprofesor).

Me expresó su preocupación con respecto a la sequía, los incendios forestales, pero sobre todo, cómo manejar su cultivo de café. 

Es absolutamente necesario conocer los pronósticos del clima para saber cómo vamos a actuar y qué debemos hacer, mejor dicho, para tomar las mejores decisiones. Revisando el Pronóstico Estacional Oeste y Sur de Sudamérica Septiembre de Noviembre 2015 (http://www.ciifen.org) miren lo que me encontré con respecto a nuestro país.

Colombia: alta probabilidad de precipitaciones bajo lo normal en gran parte del país, especialmente en las regiones Andina y Caribe, así como en sectores del sur de la región Pacífica y Norte de la Orinoquía.

Es por esta razón, que en mis consejos de hoy, les solicito tener muy presentes las siguientes recomendaciones y estar preparados para afrontar este evento climático.

Qué hacer:

 

Sombrío: 

¿Será que es necesario su uso en todos los cafetales? Esta pregunta es hasta fácil de responder, pues todo depende. ¿Pero depende de qué? Pues de la zona agroecológica donde esté ubicada su empresa cafetera. Cenicafé tiene disponible la plataforma agroclimática cafetera (agroclima.cenicafe.org) en donde encontraremos información histórica de la precipitación, brillo solar, temperatura entre otros, esto sumado a la información de la unidad de suelo.

Toda esta información nos permite determinar si es necesario o no utilizar sombrío en nuestros cafetales y de ser necesario, el nivel que debemos manejar. Consulte su extensionista en el comité de cafeteros de su municipio, quien le dará información.

 

Fertilización:

Recordemos que cafetales bien nutridos resisten más la sequía, por ende debemos aprovechar las aguas que caigan en los próximos meses para fertilizar los cafetales y para esto, el análisis de suelo es un aliado estratégico. Es muy posible que con el evento de El Niño debamos modificar las fechas de fertilización, pero esta práctica no debe faltar.

 

Broca: 

Aquí debemos tener muchísimo cuidado, pues con este fenómeno climático dependiendo de la temperatura, altura sobre el nivel del mar y otros factores, un solo fruto brocado en el suelo puede generar entre 500 a 900 brocas, imagínense lo que puede generar un solo fruto brocado en el suelo. 

Por ende hacer el repase después de la cosecha o la mitaca es fundamental. Evite al máximo dejar frutos maduros, sobre maduros y/o secos en el árbol o en el suelo. 

Aquí aplica el sabio dicho que dice que “es mejor prevenir que curar”. Y no olvide hacer evaluaciones de porcentaje de infestación y posición de la broca, teniendo en cuenta las fechas de las floraciones. 

 

Renovaciones: 

Si la renovación es por siembra, esta debe hacerse estrictamente en los meses recomendados por Cenicafé, dependiendo de la zona donde este su empresa cafetera y en lo posible, utilizar un sombrío transitorio como guandul, tefrosia o crotalaria. 

También se pueden sembrar cultivos intercalados de maíz o frijol, eso sí, administrando cada uno. Importantísimo, hacer la cosecha sanitaria, es decir, una vez finalice la cosecha principal, renueve los cafetales envejecidos, raspe todos los frutos del árbol usando guantes de carnaza o vaqueta, deje dos surcos de árboles trampa y coséchelos quincenalmente durante dos meses, posteriormente elimínelos. De esta acción depende en gran medida evitar la dispersión de la broca.

 

Arvenses: 

Realice manejo integrado, por ningún motivo deje el suelo totalmente descubierto, cuando desyerbe coloque los residuos en el plato del árbol el cual debe mantenerse libre de arvenses.

Estas son algunas recomendaciones que debemos poner en práctica para mitigar el evento climático de El Niño, teniendo en cuenta que sus efectos no son necesariamente negativos, pues en algunas zonas favorece las floraciones y posterior producción. Como dije al principio, todo depende de la ubicación de su empresa cafetera. 

Lo que sí les pido es que tengamos presente que en el cultivo del café, podemos manejar variables como la densidad de siembra, variedad, fertilización, sombrío, etc. teniendo en cuenta que el clima es un factor que no depende de nosotros.