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El cuidado de los cascos de los caballos es un arte milenario, casi más antiguo de que la misma veterinaria, así lo aseguró Carlos Salazar, coordinador de la Clínica Veterinaria de la Universidad de la Salle.

El experto veterinario también dijo que, como el adagio viejo de los caballos, “sin cascos no hay caballo”, puesto que, el cuidado de los cascos es tan importante como la nutrición del mismo animal, así no lo pareciera.

Para cuidar bien de ellos Salazar indicó que, justamente, es importante una buena alimentación, pues eso se ve reflejado en unos cascos de buena calidad.

Otros aspectos, los cuales de acuerdo con el experto se debe tener en cuenta, son las condiciones climáticas los suelos en los que se trabaja, pues si son muy húmedos o muy secos van a tener algunas alteraciones y esto interviene en la calidad del casco.

En general para cuidarlos hay que aplomar los cascos (balancearlos). Esa práctica se debe realizar dependiendo de la tasa de crecimiento del caballo, pero en general se dice que un casco crece un centímetro por mes, por lo que el balanceo de un caballo adulto se debería hacer entre 30 y 45 días. Tiempo que puede variar y por esto, Salazar recomienda analizar este crecimiento para programar el balanceo.

“El caballo que está en potrero que no trabaja el balance tiene un tiempo más espaciado, es decir unos 60 días, máximo 90 días. Además, estos no necesitarían herraduras y es imprescindible balancear solo para que el casco no se vaya a quebrar.

Si está en un terreno húmedo se debe realizar una limpieza más seguida, sin balanceo, para quitar todo el barro que se le acumula, ya que le puede causar algunas patologías al casco.

Para los caballos que trabajan, dependiendo del terreno, necesitan herraduras, porque si es un animal que trabaja recogiendo ganado ellos no lo necesitan. Sin embargo, si el terreno es más duro o ejerce alguna disciplina, es mejor estén herrados entre 30 y 45 días.

Por su parte la médica veterinaria de la Policía Nacional, teniente Jeimy Durán indicó que si se tienen buenas patas y buen estomago, el caballo está bien.

“Si faltan algunas de las características, eso quiere decir que el animal está mal porque el movimiento va enmarcado de miembro posterior y anterior”, indicó la experta.

Siempre se debe evaluar el paso del caballo. Un mal manejo de cascos se puede identificar si cuando el jinete está montado empieza a hacer un meneo distinto al normal. Lo ideal es verlo en sus movimientos tradicionales: al paso, al trote y al galope.

Para los cuidados que se deben tener para mantener sanos los cascos de los caballos, Durán recomienda limpiarlos después de cada montada para sacarle la humedad y la suciedad que pueda recoger.

El balance del casco tiene dos aspectos: uno es lateromedial y el otro dorsopalmar, es decir miembro anterior y posterior. Ese balance está basado en unos ejes. El que es el dorsopalmar está fundamentado en un eje podofalángico que es una línea que partiría los huesos del dedo en una mitad dorsal y una palmar.

De acuerdo con la Universidad de la Salle a través de su clínica veterinaria cuando se habla del balance de la línea lateromedial, la recta de la corona, que es la que une la piel a la parte cornea, debería ser paralela al suelo y no más larga ni en la parte mediana ni en la lateral.

De acuerdo con el médico veterinario de la Universidad de la Salle, Carlos Salazar, para realizar un buen balance en ese aspecto el casco debe ser paralelo a la línea podofalángico que divide el hueso en cuatro. Al tener en cuenta esto, seguramente se podrá tener un mejor rendimiento en el casco.

Una herradura es la protección del caballo, es por ello que cuando se va a galopar o trabajar en terrenos sólidos se debe usar para evitar lesiones en el casco y en el miembro. Se debe recordar que hay varios tipos de herradura dependiendo si el caballo es de trabajo o es utilizado para alguna otra disciplina.

La humedad en los cascos de los caballos se presta para que forme hormiguillo y posteriormente una laminitis. Por esto, se recomienda limpiar los cascos al final de montarlo porque quedan residuos de tierra, puede que se le incruste una piedra. Lo que no va a permitir que el caballo esté bien.

Las opiniones

Carlos Salazar
Coordinador Clínica Veterinaria de la Universidad de la Salle

“Sin cascos no hay caballo, es por esto, la importancia. Para lo que, la nutrición balanceada es importante. Dependiendo del terreno en el que el equino esté las herraduras son fundamentales”.

Jeimy Durán
Teniente de la Policía Nacional, especialista en equinos

“Después de montar los caballos se deben limpiar los cascos. Al no hacerlo pueden quedar húmedos y esto afecta la estructura. Un elemento elemental para la protección es el herraje”.

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