Ambiente

La siembra de nubes se expande como alternativa para lograr mitigar la sequía

Ante el fenómeno de El Niño, la tecnología de lluvia provocada busca asegurar el agua potable y la agricultura en zonas críticas
Natalia Albor Rojas
12 de mayo de 2026
Fundación Aquae

Ante la próxima llegada del Fenómeno del Niño, caracterizado por el calentamiento de las aguas en el océano Pacífico, alterando el clima en todo el mundo, la preocupación por las sequías prolongadas y el déficit hídrico ha puesto sobre la mesa de conversación soluciones tecnológicas innovadoras.

Este evento climático suele reducir drásticamente las lluvias en diversas regiones, afectando gravemente la agricultura, el suministro de agua potable y la generación de energía. En este escenario, la siembra de nubes surge como una alternativa estratégica que buscan los gobiernos para mitigar los efectos de la escasez de agua y asegurar la resiliencia de sus ecosistemas y economías frente a las anomalías climáticas que se avecinan.

La técnica de sembrar nubes consiste en intervenir el proceso natural de formación de precipitaciones mediante dispersión de algunas sustancias químicas, generalmente yoduro de plata, en las formaciones nubosas. El objetivo es que estas partículas de yodo actúan como núcleos de condensación, facilitando que las gotas de agua se agrupen, ganen peso y por último, caigan en forma de lluvia o nieve.

Este procedimiento se realiza por medio de aviones, cohete y drones que inyectan estas sustancias en nubes que están situadas entre 2.000 y 4.000 metros de altura, logrando resultados visibles en tiempos de 15 a 30 minutos. Sin embargo, no reemplaza los ciclos naturales, lo que busca es acelerarlos o potenciarlos en momentos donde la demanda de agua es grave.

Actualmente, más de 50 países experimentan con esta tecnología para combatir la sequía. China lidera en la lista al contar con el programa más grande del mundo, utilizándolo incluso para reducir la contaminación o mejorar el clima en eventos importantes. Por su parte, los Emiratos Árabes Unidos realizan cientos de vuelos anuales en una de las regiones más áridas del planeta, empleando incluso drones con descargas eléctricas para fusionar gotas sin químicos. Otros países como Arabia Saudita e India han lanzado programas para frenar la desertificación y compensar monzones débiles, mientras que en Tailandia se mantiene uno de los programas más antiguos del mundo, vigente desde 1955.

A pesar de sus múltiples beneficios, la lluvias artificial no está libre de debates. Los expertos señalan que, pese a que ayuden a controlar incendios forestales o reducir el granizo, existen dudas éticas y ambientales sobre lo que conlleva modificar intencionalmente el clima. Está la preocupación de que aumentar las precipitaciones en una zona pueda privar de humedad a territorios vecinos, generando posibles tensiones geopolíticas.

Por esto, la comunidad científica continúa estudiando los efectos a largo plazo de esta tecnología, que se posiciona hoy como una de las respuestas más arriesgado de la humanidad frente al cambio climático y los desafíos que impone el fenómeno de El Niño.

Beneficios LR Más

CONOZCA LOS BENEFICIOS EXCLUSIVOS PARA NUESTROS SUSCRIPTORES
SUSCRIBIRSE

MÁS CONTENIDO DE CLIMA