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Hace un año la temporada de heladas fue la responsable del deterioro de más de 500 hectáreas de hortalizas en la Sabana de Bogotá y zonas aledañas en Cundinamarca. Para ese entonces, el responsable fue el tiempo climático que llevó a registros de entre 0 grados y -1,5 grados.

Como el año pasado hubo pérdidas en producción de hortalizas y algunos tubérculos, el Ideam y la CAR de Cundinamarca empezaron a entregar los reportes de temperatura entre las 2:00 a.m. y 6:30 a.m. para que las personas que viven en la Sabana, y aún más quienes cultivan allí, tomen precauciones urgentes.

Ubaté es el municipio más afectado hasta el momento, pues las mediciones de los últimos días tocaron puntos de hasta -1,6 grados, seguido de Nemocón con -1,5 grados y Chocontá con -0,6 grados. 

"Desde el punto de vista agrometeorológico, es la temperatura a la cual los tejidos comienzan a sufrir daño por la congelación de la savia de las plantas", dice la CAR, es decir, el momento de mayor alerta para los cultivos del altiplano central.

Consecuencias en caudales 
Las bajas temperaturas no solo están ocasionando que se pierdan algunos cultivos que no resisten el frío intenso, por el contrario, lo que también está pasando es que algunos caudales llegan a un grado de 'Alerta Azul, lo que quiere decir que esas aguas superan el promedio histórico de 50%, con afectaciones derivadas en abundantes precipitaciones.

Lo anterior, según los reportes oficiales ya se está sintiendo en caudales como en La Calera en el río Teusacá, o el río Garagoa en Machetá, mismo caso que La Cabrera en el río Sumapaz.

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