La expansión de los humanos por el mundo desde África hace miles de años acabó con los grandes mamíferos, una tendencia de reducción de tamaño que podría convertir a la vaca en el mayor de estos vertebrados en la Tierra dentro de unos pocos siglos, indicó un estudio científico el jueves.

La propagación de los homínidos -los primeros humanos y familiares como los neandertales- desde África coincidió con la extinción de mamíferos como los mamuts, el tigre de dientes de sable y el gliptodonte, una criatura parecida al armadillo del tamaño de un auto.

“Hay un patrón muy claro de extinciones ligadas al tamaño que sigue a la migración de los homínidos fuera de África”, dijo Felisa Smith, de la Universidad de Nuevo México y autora principal del estudio, publicado en la revista Science.

Al parecer, los humanos tuvieron como objetivo a las grandes especies en busca de carne, mientras que otras más pequeñas como los roedores escaparon, según el reporte, que examina tendencias de hace 125.000 años.

Por ejemplo, en Norteamérica, la masa corporal promedio de los mamíferos terrestres se redujo de 98 a 7,6 kilos desde la llegada de los humanos. Si la tendencia continúa, “el mamífero más grande de la Tierra en unos pocos cientos de años bien podría ser una vaca doméstica de unos 900 kilos”, escribió el equipo estadounidense.

Esto implicaría la pérdida de criaturas como elefantes, jirafas e hipopótamos. En marzo murió en Kenia el último rinoceronte blanco del norte macho del mundo.

No obstante, otra investigación pone en duda la continua reducción de tamaño de los mamíferos, en parte porque los esfuerzos de conservación han disminuido amenazas a la vida salvaje como el cambio climático, la pérdida de hábitats forestales, la polución y la expansión de las ciudades.

Thomas Brooks, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, dijo a Reuters que la proyección es “pesimista” y “por suerte no creo que sea muy probable”, citando un trabajo que indicó que grandes animales como los elefantes podrían beneficiarse más que los pequeños de las áreas protegidas.