Agro

Estos son los riesgos que enfrentan los perros durante el transporte a guarderías

Recientes accidentes registrados en Bogotá ponen nuevamente en discusión las condiciones de transporte de las mascotas hacía las guarderías
David Quintero Moreno
08 de septiembre de 2026
Fiscalía General

Síganos y léanos en Google Discover

En la madrugada del 28 de agosto, un accidente de tránsito alteró la tranquilidad de los residentes de Cedritos, en Bogotá. En el hecho estuvieron involucrados un automóvil particular, una ruta escolar y un furgón que trasladaba aproximadamente 12 perros hacia un colegio canino.

El impacto provocó el volcamiento del vehículo que transportaba a los animales y obligó al cierre temporal de la vía mientras se realizaban las labores de atención y se verificaba el estado de las personas y mascotas involucradas.

Las imágenes del accidente comenzaron a circular rápidamente en redes sociales, generando inquietud entre los usuarios por el estado de los perros que viajaban en el vehículo.

Cultura Canina, empresa encargada del traslado, señaló posteriormente que los animales fueron retirados del furgón sin inconvenientes y sometidos a una valoración veterinaria, en la que no se identificaron lesiones.

El episodio volvió a poner sobre la mesa las condiciones de seguridad y las disposiciones existentes para el transporte de animales de compañía hacia colegios y guarderías caninas.

A su vez, el accidente también hace un llamado a los responsables de mascotas sobre la importancia de verificar quién está a cargo de su traslado y bajo qué condiciones son transportados los animales.

Para los animales de compañía, los desplazamientos frecuentes pueden representar más que un riesgo físico. El traslado también puede convertirse en una fuente de tensión debido a factores como la presencia de otros animales, los sonidos, los movimientos del vehículo y los distintos olores a los que están expuestos durante el recorrido.

Un estudio realizado en 2020 encontró que los perros sometidos a viajes de una o dos horas presentaron un incremento en los niveles de cortisol, hormona asociada con la respuesta al estrés. Durante los trayectos también se registraron aumentos en la frecuencia cardíaca y otras alteraciones relacionadas con estados de tensión.

Uno de los principales hallazgos fue que los animales no desarrollaron una habituación al transporte, por lo que realizar estos recorridos de manera habitual no significa necesariamente que dejen de experimentar estrés o que terminen adaptándose por completo a estas condiciones.

La seguridad durante el traslado de animales de compañía no depende únicamente del número de mascotas que viajen en un vehículo. También deben considerarse factores como el tamaño y las características de cada animal, la duración del trayecto, las condiciones de ventilación, la temperatura y los niveles de higiene, entre otros aspectos.

A esto se suma la preparación del personal encargado del transporte, que debe estar en capacidad de reconocer señales de alerta como jadeo excesivo, vocalizaciones, salivación, vómito o agitación. Asimismo, es necesario que cuente con conocimientos básicos de primeros auxilios para responder ante posibles emergencias durante los recorridos.

En Colombia, parte de estas obligaciones quedó contemplada en la Ley 2480 de 2025, conocida como Ley Kiara, creada a raíz del caso de una perra bernés de la montaña que desapareció en octubre de 2022 mientras permanecía bajo el cuidado de un colegio canino. La norma establece que el traslado de los animales de compañía hace parte de los servicios que ofrecen los colegios y guarderías para mascotas.

En Bogotá, las condiciones para el traslado de animales de compañía cuentan con disposiciones específicas. La Resolución 561 del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal establece un protocolo técnico dirigido a colegios, guarderías y hoteles para mascotas, con requisitos relacionados con la seguridad y el bienestar de los animales durante los desplazamientos.

Entre las medidas se contempla que las mascotas deben viajar aseguradas y que los compartimentos de transporte están destinados a un solo animal. Además, estos espacios deben contar con dimensiones suficientes para que la mascota pueda permanecer de pie, cambiar de posición, acostarse y extender sus extremidades. El protocolo también exige condiciones adecuadas de temperatura y ventilación, superficies que reduzcan el riesgo de resbalones y sistemas de puertas y ventanas diseñados para impedir posibles escapes.

Beneficios LR Más

CONOZCA LOS BENEFICIOS EXCLUSIVOS PARA NUESTROS SUSCRIPTORES
SUSCRIBIRSE

MÁS CONTENIDO DE MASCOTAS


}