La agricultura es una de las actividades económicas que más requiere agua en el planeta. A pesar de que, este es uno de los recursos naturales que se encuentra en mayor cantidad, su cuidado es primordial. Por esto, la implementación de hidroabsorbentes toma cada vez más fuerza en el sector, pues pueden ahorra hasta 80% de líquido en riegos de los cultivos. 

Este producto es un polímero en polvo o gránulos diseñado para absorber agua. Permite a su vez retener los nutrientes solubles aplicados al suelo, reducir la frecuencia de riego, aumentar la productividad disminuyendo el estrés hídrico, proteger las cosechas de temporadas de sequía y mitigar el fenómeno del niño.

Este puede implementarse en procesos de reforestación, floricultura, horticultura, fruticultura, cultivos domésticos y plantas ornamentales. 

Su característica principal es retener por hinchamiento grandes cantidades de agua antes de pasar a nivel freático, lo que aporta a las plantas regulación de humedad y la absorción por las raíces. 

John Gonzalo Ramírez, encargado de la investigación y desarrollo de Agropaga, empresa especializada en el desarrollo de hidroretenedores, explicó que esta herramienta puede absorber hasta 200 veces su peso (5 gr) en agua. 

“Estos polímeros no afectan de ninguna manera al medio ambiente. Se hinchan y atrapan el agua. Permanecen en la tierra alrededor de cinco años. Cuando va perdiendo la eficiencia se va desintegrando y se convierte en parte de la tierra”, afirmó Ramírez. El investigador indicó que la empresa duró cinco años investigando los beneficios y el correcto desarrollo de los hidroabsorbentes. Es por esto que en noviembre del año pasado lanzaron su propio producto denominado Cultiagua. Este es un polímero sintetizado del Poli 2-propenoato, de formula molecular (C3H3NaO2). Tiene bajo tamaño de partícula para facilitar la hidratación, no tóxico e inocuo. 

“Cinco gramos absorben un litro de agua, también puede interpretarse que 25 kg absorben cinco toneladas de agua para proteger una hectárea, lo que significa que el agua pasa de estado líquido a pastoso (gel)”, explicó Ramírez.

Según el especialista, el país líder en la aplicación de este producto es México pues existen cinco marcas diferentes de hidroretenedores, lo que le ha permitido la optimización de grandes extensiones de tierra cultivables con ahorros en el consumo de agua y reducción en el tiempo de los procesos de riego. 

Para Deivis Suárez, docente de la Universidad Agraria e ingeniero agrónomo, explicó que esta tecnología es beneficiosa, pero que todavía no está al alcance del campesino promedio colombiano. Si llegase a ser un producto subsidiado por el Estado, el ahorro de agua sería grande, sostuvo Suárez. Para el profesional la inversión inicial sería elevada, pero valdría la pena.