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Uno de los ámbitos que mayor afectación tuvo por cuenta de la pandemia fue el educativo. Cifras del Banco Mundial señalaban que en países de ingreso bajo y mediano, el porcentaje de infantes afectados por la pobreza de aprendizaje superaba 50% en el periodo precovid, y por los confinamientos la cifra aumentaría a 70%. Esto se daba, en parte, por la diferencia de recursos de las instituciones escolares y de hogares para tener clases a distancia, que no solo requería de una buena infraestructura para la conectividad, sino que necesitaba de un acompañamiento de los tutores hacia los niños.

En contraste a estas cifras del organismo multilateral, una alianza entre Incauca y Fundación Carvajal permitió que la Institución Educativa Técnico (IET) El Ortigal, ubicada en Miranda, Cauca, mejorara su desempeño académico durante pandemia con relación a sus habilidades numéricas y de lectura, en 34% y 30%, respectivamente, diferente a la línea general de los centros académicos donde los índices se dieron a la baja.

Esto se logró gracias a que se implementó en 2019 una estrategia llamada Aula Global, que tenía como finalidad disminuir el indicador de pobreza de aprendizaje, creado por las Naciones Unidas y el Banco Mundial.

Este índice une a los indicadores de escolaridad y aprendizaje en lenguaje y matemáticas, con fases de inicio y final de la evaluación de habilidades matemáticas (Egma) y la evaluación inicial de lectura (Egra), que son pruebas internacionales en las que mostraron la mejoría de los infantes que participaron en el proyecto.

Angélica Quiroga, directora de Sostenibilidad de Incauca, señaló que “las brechas en educación limitan el desarrollo futuro de los niños y niñas de Miranda. Por eso, con el apoyo experto de la Fundación Carvajal, desarrollamos Aula Global en la Institución Educativa Técnico El Ortigal, un proyecto innovador que se enfoca en fortalecer a todos los actores que intervienen en la educación de los estudiantes. En Incauca estamos comprometidos con el desarrollo económico, social y ambiental de nuestras comunidades”.

Incauca donó en el proceso 12 unidades sanitarias, una biblioteca, una sala nueva de sistemas con 31 equipos de cómputo con acceso a internet y una proyección de tres bibliotecas adicionales para las sedes rurales en lo que resta del año.

A su turno, Marcela Astudillo, presidenta ejecutiva de la Fundación Carvajal, señaló que “contribuir al desarrollo y fortalecimiento de la educación de los niños y jóvenes no es tarea fácil, pero gracias al compromiso de la Institución Educativa Técnico El Ortigal, los ciudadanos de Miranda y el apoyo de Incauca, hemos logrado impactar a estos estudiantes, familias y profesores de la región”.

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