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Compradores y vendedores de cafés especiales, cada vez más preocupados por la oferta de granos de alta calidad, están encontrando nuevas formas de poner precio al café tras una baja de los futuros en Estados Unidos a mínimos de 13 años a fines de 2018.

Los cafés especiales generalmente se venden con una prima sobre el contrato de referencia, lo que hace que sus productores sean vulnerables a la volatilidad de los futuros. Y, en los raros casos en que los valores no están vinculados a los futuros, la negociación es privada, por lo que puede ser opaca y estar sujeta a los caprichos de productores o intermediarios.

La plataforma de Comercio Transparente de Café (TTC, por su sigla en inglés), una creación de un académico de Atlanta, busca cambiar las cosas mediante la creación de puntos de referencia para cafés especiales.

Al crear nuevos valores de referencia, el sistema aísla a los agricultores de los mercados de futuros persistentemente bajos, debilitando el vínculo entre precios de los granos especiales y los futuros, dicen sus desarrolladores.

Los futuros del café arábigo en Estados Unidos cerraron la semana pasada en US$1,0160 por libra, casi 10 centavos por encima de los 92 centavos de septiembre, cuando alcanzó un mínimo de 13 años.

Los precios de los futuros han caído bajo el costo de producción en muchos países que cultivan granos especiales debido a una cosecha récord en Brasil, el productor más rentable del mundo.

La demanda de café especial está creciendo. Las cafeterías especializadas vendieron unos US$60.000 millones en 2017, en comparación con los US$200.000 millones del gasto total mundial en café, según Euromonitor International.

Pero, los precios actuales están dificultando que algunos productores de café de especialidad se mantengan a flote.

“Aquí en Kenia, los agricultores se están cambiando a cultivos más lucrativos” y abandonan el café por completo, dijo Samuel Kamau, director ejecutivo de la Asociación Africana de Café Fino.

La oferta de Kenia y de otros países conocidos por su café de alta calidad ha disminuido a medida que los megaproductores como Brasil, que cultiva principalmente café de calidad genérica, ha aumentado.

El TTC ya cuenta con un importante apoyo, luego que 21 tostadores e importadores acordaron informar de manera anónima precios de varios granos especiales a la plataforma, que usa los datos para crear puntos de referencia para diferentes variedades.

La guía piloto de precios se lanzó la semana pasada y tiene datos que representan el 2,6% de todos los granos especiales que se comercializaron en 2017-2018.

Si bien la lista inicial de participantes es pequeña, incluye algunos actores influyentes, como Sucafina de Suiza, que trabaja con 178.000 cultivadores y maneja de cinco millones a seis millones de sacos de 60 kilos de café al año, o un poco menos de la mitad que el gigante Nestlé.

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