Para evitar riesgos de desabastecimiento y mantener la competitividad de Buencafé en la industria, el Comité Nacional de Cafeteros autorizó, en su última sesión, la importación de otros países para la fábrica de café liofilizado con recursos de los excedentes de la operación de la misma o con créditos, informó la entidad gremial en un comunicado.

De este modo, la importación del grano de otros países para suplir las necesidades de Buencafé, una de las mayores fábricas del mundo, representará máximo 2% de sus compras totales de materia prima y no reemplazará de ninguna manera las compras a caficultores colombianos.

La medida, que fue adoptada por unanimidad por el órgano de concertación de la política cafetera busca principalmente maximizar la rentabilidad de los caficultores colombianos.

“La importación es para hacer maquila y poderlo exportar, porque buena parte de la industria de solubles del mundo lo que usa son robustas, porque es mucho más eficiente a la hora de convertir el café robusta en café soluble”, explicó el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Roberto Vélez.

Buencafé, activo del Fondo Nacional del Café y creada en 1973 para escalar en la cadena de valor, se dedica a la transformación de café mediante un proceso industrial (liofilización), línea de negocio diferente a la de comercialización de café verde.

En 2017, la empresa vendió más de 10.700 toneladas de café soluble, que representan casi 5% del mercado mundial e ingresos por US$21,7 millones, recursos que han contribuido a la estabilidad del Fondo Nacional para seguir financiando los bienes y servicios públicos que benefician al conjunto de los caficultores colombianos.