El tiempo que le toma a un helado derretirse, sobre todo en climas cálidos, es cuestión de pocos minutos, situación que podrá revertirse gracias a un trabajo desarrollado por investigadores de la Universidad Pontificia Bolivariana.

En asocio con pares canadienses, los investigadores hicieron posible que un helado se derritiera en un tiempo mucho más prolongado, conservando su textura y consistencia gracias a un desarrollo que lograron en nanotecnología.

De acuerdo con Jorge Andrés Velásquez Cock, docente investigador de la Universidad Pontificia Bolivariana, decidieron apoyar la investigación en el helado por ser un producto muy popular, que como particularidad tiende a derretirse rápidamente.

El reto era generar un producto que, con las nanofibras de celulosa obtenidas del vástago de banano, mantuviera sus características en textura y sabor, pero con un mayor tiempo para derretirse.

“En líneas generales vimos que se creó un producto más cremoso, adicional a eso que se funde lentamente. Pudimos disminuir la velocidad que se derretía en un 50%”, relató Velásquez Cock en diálogo con Agronegocios.
Con ayuda del profesor Douglas Goff, de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, el investigador de la UPB realizó pruebas sensoriales con el fin de evaluar la experiencia del sabor.

“Múltiples investigaciones previas han mostrado que las nanofibras de celulosa no muestran efectos genotóxicos o citotóxicos en líneas celulares. Actualmente se siguen desarrollando varias investigaciones al respecto, especialmente en cuanto a la exposición prolongada al producto y sus efectos en roedores”, explicó Velásquez Cock.

La investigación arrojó que el helado se mantendría en promedio unos 20 minutos más que un helado estándar con pequeñas cantidades de nanofibras de celulosa en 100 gramos de helado.

También generó mayor viscosidad en la mezcla, con un helado más cremoso. Para estos e utilizó también un desecho de la cadena agroindustrial del banano como lo es el raquis, que puede ser un aliado para crear un helado innovador.

“Este trabajo podría convertirse en mayores oportunidades de empleo a partir de la diversificación de la producción bananera, además de un aporte a romper en cuanto al uso de la nanotecnología en los alimentos”, detalló el vocero.

Helado bajo en grasa y resistente

La investigación de la Universidad Pontificia Bolivariana en alianza con la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, también deja buenas noticias a quienes prefieren el helado bajo en grasa. Los estudios demuestran que al adicionar nanofibras de celulosa al 5 %, los resultados tendían a mejorar la textura en el producto y la posible aplicación de nanofibras de celulosa como reemplazo de la grasa. Un producto que puede generar beneficios e incluso más ventas.