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“Hay que tener en cuenta la etapa de desarrollo del cultivo o fenología, cuando se está próximo a la siembra se debe hacer el análisis de suelo fisicoquímico que nos da una idea de la textura, materia orgánica, elementos mayores y menores con los que se dispone, además el análisis microbiológico nos indica que tipo de microorganismos buenos y malos existen como habitantes naturales”, afirma Jades Jiménez, gerente de Productos Biológicos Pérkins.

Según Jiménez, con base a la información obtenida se hacen las recomendaciones de fertilización química y los abonos orgánicos que se deben aplicar, en ese caso, si el suelo es pobre se deben hacer los correctivos necesarios vía química o vía biológica que sea consistente en la utilización de micorrizas, bacterias benéficas, hongos insecticidas y hongos antagonistas, etc.

Según los expertos, luego en la etapa de desarrollo del cultivo lo más importante es el manejo fitosanitario que involucra las plagas y enfermedades, el suministro del agua necesaria para el sostenimiento hídrico del cultivo, y las fertilizaciones en la época de floración, cuajamiento de frutos y en la maduración de estos.

En resumen, cada momento de la planta tiene un requerimiento de algún insumo según lo que exprese sintomatológicamente o según los análisis foliares por ejemplo.

Pero ¿cómo optimizar y hacer bueno uso de los insumos para evitar sobrecostos?.
De acuerdo con el gerente de Pérkins. “lo más importante es un buen criterio técnico, para que se haga una dosificación correctas. Así mismo, mirar las dosificaciones o cantidades de producto por hectárea que están especificadas en la etiqueta que el productor de los insumos adhiere al empaque y que son el resultado de las pruebas de eficacia”.

Por otro lado, a la hora de escoger un insumo biológico o químico, lo recomendable es conocer que tan grave es la enfermedad o la plaga que afecta el cultivo y esto se logra con un buen monitoreo, así como teniendo muy claro cuál es el umbral de daño económico o el nivel de daño que la plaga o enfermedad puede causar en pérdidas del cultivo.

“Este procedimiento es un componente que hace parte del manejo integrado de plagas y enfermedades que debe aplicar el asistente técnico para lograr sostenibilidad del cultivo y, porsupuesto, evitar mayores costos”, concluye.

Cuidar desde la semilla
Los insumos químicos más recomendables son los que hacen menor contaminación al ambiente, estos están agrupados en los de categoría toxicológica III y IV, en cuanto a los biológicos estos no tienen restricciones de aplicación por no afectar los peces, ni a los animales domésticos ni al hombre en general.

Otro punto importante que se recomienda es que la semilla tratada puede tener hasta un 100% menos de riesgo de ser atacada por plagas y enfermedades, desde la siembra hasta el estado de plántula, según los expertos de Bayer, que aseguran que es una forma ideal de empezar el cultivo.

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