El mundo continúa volcando su atención en las nuevas tecnologías para facilitar o fortalecer diferentes aspectos de la cotidianidad. La agricultura no ha sido ajena a esta condición y una de las prioridades con la implementación de sistemas a la vanguardia consiste en garantizar la sostenibilidad y productividad de los cultivos.

En este panorama aparece el proyecto MiteNot, una iniciativa de Marla Spivak, profesora de Apicultura de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, que consiste en utilizar la tecnología para controlar la disminución de la población de abejas.

Lo curioso del caso es que, para tal fin, es usado el mismo sistema empleado en las tarjetas SIM de los celulares, conocido como M2M (Machine to Machine) o Internet de las Cosas, en español.

Una de las causas identificadas que ha venido afectando a las colmenas es a partir de la infección con el ácaro ‘Varroa destructor’, que transmite los virus a las abejas y es capaz de exterminar rápidamente una colonia completa.

En este sentido, los impulsores del proyecto disponen de un módulo M2M de la marca Gemalto, así como un software desarrollado por la compañía de tecnología agrícola Eltopia, para contrarrestar la situación.

 Los investigadores descubrieron que el calor esterilliza el ácaro y frena su ciclo de reproducción, como una alternativa para evitar el uso de pesticidas, por sus efectos secundarios. El inconveniente estaba relacionado con precisar el momento de aplicación de las altas temperaturas.

Por esta razón, según explicaron, se colocó en las ranuras de la colmena un módulo M2M flexible,  integrado con sensores que monitorean la temperatura de 32 elementos que marcan el estado de la cría y las distintas etapas del ciclo reproductivo del ácaro. 

“La información se envía por el módulo, que actúa como puerta de enlace celular para transmitir datos a través de Internet a una aplicación llamada ‘BeeSafe’, la cual supervisa los datos y, cuando se cumplen con los umbrales determinados, orienta a incrementar la temperatura”, argumentan.

El proyecto es realmente beneficioso si se tiene en cuenta que la seguridad alimentaria mundial depende de la polinización de cultivos a través de diversas especies, entre ellas, las abejas. De hecho, el 75 % de los cultivos alimentarios más importantes del mundo utilizan animales polinizadores en sus actividades. Esta cifra representa, a su vez, el 35 % de la producción global de alimentos.  

En Estados Unidos, por ejemplo, estos cultivos con especies polinizadoras contribuyen con más de US$24.000 millones a la economía nacional al año, siendo las abejas las responsables de cerca de US$15.000 millones.

De acuerdo con Carlos Romero, líder de desarrollo de negocio e innovación para Latinoamérica de Gemalto, las soluciones M2M en la industria alimenticia pueden cubrir diferentes aspectos, entre ellos, la producción de la materia prima, con el monitoreo remoto de las condiciones de campos de cultivo y condiciones del suelo y, en pecuaria, para verificar el estado de su salud de las especies.

“En los sitios de producción funciona también para monitorear los equipos y las condiciones de procesado hasta su distribución final, rastreo en el transporte y sus condiciones de temperatura y humedad hasta el punto final de consumo e inclusive en lugares de almacenamiento intermedio”, refiere.

Algunos casos de aplicación exitosa de estas soluciones 
En el Valle de Napa (California, Estados Unidos) los productores de vino están utilizando sensores que trabajan con energía solar para monitorear los niveles de hidratación de la bebida. Así mismo, en algunas granjas alrededor del mundo han realizado conexión de sus cultivos y ganado a las redes que utilizan la tecnología M2M, con diversos beneficios, entre ellos, la detección de problemas como la erosión del suelo.

Las opiniones

Carlos Romero
Líder de desarrollo de negocio e innovación de Gemalto
“La industria de alimentos ,al igual que otras, utilizan materia prima, elementos, productos, procesos y equipos que pueden beneficiarse de un monitoreo a través de soluciones m2m”.