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El alza en los insumos, provocado por la tasa de cambio alta; la inflación que, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), alcanzó 9,67% en junio, el dato más alto en 22 años; y las fuertes lluvias, que se han mantenido por encima de los promedios históricos, han sido variables determinantes para que este año los precios en las Centrales de Abastos se mantengan en un vaivén constante.

Productos de la canasta básica como la cebolla, el cilantro y la papa han tenido cambios drásticos en los precios. El último balance del termómetro de precios de LR muestra cómo los precios responden a un modelo económico básico: la oferta y la demanda.

Alimentos sensibles como lo son las hortalizas se han perjudicado notablemente, Álvaro Palacios, gerente de Asohofrucol, dice que aunque las lluvias disminuyeron, no es suficiente para restablecer los cultivos, “seguimos con el exceso de lluvias, 15 días de buen clima no alcanzan para preparar los terrenos”, asegura.

Por tal motivo las tendencias de productos como el cilantro, la espinaca y la cebolla seguirán subiendo. “Las hortalizas están caras, nunca había visto el cilantro a $100.000 el atado”, explica Pedro Triviño, coordinador de precios de Corabastos.

Y aunque en este momento el precio del cilantro y la espinaca vuelven a estar medianamente estables, entre junio y principios de julio mantuvieron precios muy altos, empezaron marzo costando $40.000 el atado de cilantro de 10 kilos y $25.000 el atado de 10 kilos de espinaca y para finales de junio llegaron a costar $100.000 y $90.000, respectivamente. Con variaciones de 150% y 260%, los más altos del año.

Por lo tanto, las tendencias de este grupo de alimentos seguirán al alza pues tienen que sopesar la baja producción que, según Palacios, disminuyó en un 40% respecto al año pasado. “Los precios altos no compensan, pero si han ayudado, pero seguimos en pérdidas” añade el Gerente.

Por otro lado, la papa estuvo al alza el primer trimestre del año, alcanzando precios de entre $145.000 a $170.000 el bulto de 50 kilos según la variedad. Sin embargo, el termómetro de precios muestra que para el 27 de julio la papa en Corabastos se puede encontrar con precios más amables con el bolsillo, que varían entre $50.000 y $70.000 el bulto, esto representa una variación negativa de 51% entre marzo y julio, para la papa R-12 negra, la más común.

Este comportamiento responde a las cosechas que se producen de este producto. La primera sale en el primer trimestre del año y es considerada la cosecha más pequeña, es por esto que la oferta disminuye y los precios suben. Por otro lado, la segunda cosecha o la grande, empieza a salir a mitad del año y representa 65% de la producción nacional. La papa es uno de los pocos productos que se beneficia por las constantes lluvias, debido a que, como lo explica Germán Palacios, gerente general de Fedepapa, es 80% agua, entonces los productores pueden sacar las cosechas con anticipación.

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