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Si bien todos los procesos en la agricultura son importantes, desde la siembra hasta la cosecha, hay una etapa importante que determina el éxito del trabajo y es la poscosecha, es decir, el manejo adecuado para la conservación de los productos agrícolas, con el fin de asegurar su calidad y posterior venta para el consumo.

En este aspecto es donde muchos pequeños y medianos productores fallan, pues si bien realizan todos los procesos correctamente, la rentabilidad de cultivo es baja porque hay altos niveles de pérdida del producto. Adicional a esto, hay muchos canales de intermediación para que el resultado final llegue al cliente. Por estas razones, los estándares de calidad e inocuidad son altos, como también lo son los volúmenes, que para la mayoría de productores es difícil de lograr.

En este sentido, Colombia, que se está consolidando cada vez más como un país exportador de frutas y también con una alta demanda interna alta, debe consolidar la integración de sus pequeños y medianos productores a esta dinámica.

“La participación de pequeños productores en mercados rentables es aún baja por falta de competitividad en cuanto a calidad, volúmenes, transformación y falta de acceso a la cadena de frío”, explica Carlos Sepúlveda, consultor de la Unidad de Soluciones para la Agricultura de BASF.

Frente a esta realidad, y con la misión de impulsar el potencial de la agricultura, así como de dignificar la labor del campo, BASF, empresa líder en el desarrollo de soluciones para la agricultura, trae a Colombia la tecnología InspiraFarms de la compañía Enterprise Projects Ventures (Epven), pionera en el mundo en el desarrollo de tecnología que utilizan las grandes comercializadoras de alimentos para transformar los productos y dejarlos listos para la venta.

Estos módulos ofrecen un rango de cuartos fríos independientes que van desde los 30 m2 y plantas para procesamiento agrícola, que integran cámara de refrigeración, espacio para acopio y proceso (agregación de valor como selección, lavado, corte, empaque), área de higiene y administración. “La compañía desarrolló este paquete tecnológico con innovaciones enfocadas a las necesidades del pequeño agricultor, que ahora BASF implementará y será el pionero en la región”, afirma Sepúlveda.

La comunidad de Asobosque, una asociación que agrupa a 299 familias productoras del municipio de Pasca, Cundinamarca, a 70 kilómetros de Bogotá, será la primera del país en implementar la tecnología Inspirafarms. “El apoyo que nos está prestando BASF nos va a permitir contar con canales de comercialización más estables, lo que va a ayudar a nuestros asociados a darle valor agregado a los productos” explica Armando Romero, líder de Asobosques.

El objetivo de BASF con la implementación de Inspirafarms es que le sirva al agricultor para agregarle valor a sus cosechas, acceder a mercados de mayor valor y al disminuir el canal de intermediación, mejoren sus ingresos. “Traer Inspirafarms a Colombia ratifica nuestro compromiso con la dignificación del pequeño agricultor.

Estas 299 familias tendrán acceso a educación, tecnología y mejores ingresos; lo que no solo contribuye a su presente sino al futuro de su saber y patrimonio, haciendo de la labor agrícola de la comunidad un bien heredable y deseable para sus hijos”, afirma María Fernanda Nossa, gerente senior de Marketing de Soluciones para la Agricultura de BASF.

Tanto BASF como Asobosque ya tienen todo preparado para la instalación de este proyecto.

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