Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

La pera, la manzana, el mango, la ciruela, la guayaba y el durazno, así como los cítricos, son solo algunos de los cultivos frutales propensos a ser atacados por la mosca del Mediterráneo, considerada una de las plagas agrícolas más peligrosas, debido a causa daño directo a más de 250 especies.

Desde hace varios años se ha identificado la presencia del insecto en terrenos de departamentos como Atlántico, Bolívar, Norte de Santander y Cundinamarca, lo que ha amenazado la producción e inocuidad frutícola en dichas zonas.

Al respecto, entidades gubernamentales y gremios, en cabeza del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y la Asociación Hortifrutícola de Colombia (Asohofrucol), han abanderado campañas y actividades para la prevención y control de la propagación de la plaga en zonas de alta y baja prevalencia del problema.

Una de las principales recomendaciones es realizar una recolección permanente de los frutos dañados del árbol, así como de los que caen al suelo, con el fin de evitar la atracción del insecto a los cultivos.

Cosechar oportunamente y ubicar estaciones de cebo en el cultivo son otros consejos para enfrentar el problema.

Las autoridades invitan a que, en caso de detectar la presencia de la mosca Mediterránea en un cultivo, es importante que se informe en la sede del ICA más cercana a su zona, para que funcionarios de la entidad realicen una visita en la que recolectan los frutos afectados, con el fin de estudiar la plaga, que genera pérdidas de entre 30 % y 40 % de la producción a los fruticultores.

Dentro de su plan de acción, el agricultor puede llevar a cabo la instalación de trampa.

Otra recomendación para evitar inconvenientes en la comercialización de frutales es que otros actores de la cadena, como los distribuidores, revisen que no hayan frutas en descomposición o perforadas.

 El ICA y Asohofrucol realizan monitoreos continuos en cultivos y plazas de mercado. Detección, aplicación de medidas cuarentenarias y de control y divulgación masiva son los componentes de la estrategia para el manejo del problema, que además tiene afectación directa sobre las oportunidades de exportación de frutales.

Jornadas de formación
Con el objetivo de evitar la propagación de la mosca del Mediterráneo, productores, gremios del sector, asistentes técnicos, universidades, asociaciones y comercializadores han participado en jornadas de formación del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) acerca de las estrategias pertinentes de prevención, vigilancia y control del insecto.

La opinión 

Luis Humberto Martínez
Gerente del ICA
“El ICA realiza vigilancia permanente a predios productores de fruta con el fin de detectar de manera oportuna la presencia de plagas”.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.