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Cuando un pequeño agricultor quiere vender sus productos, lo más común es que lo haga entre veredas cercanas al sitio donde tiene su finca, pues hoy llevarlos a grandes municipios o ciudades es casi imposible por los costos del transporte.

Este es uno de los problemas más frecuentes de los pequeños campesinos, según lo reportó el informe “Revisión de experiencias de apoyo a la agricultura familiar”, que se hizo con el apoyo del Banco de la República, ya que los altos precios de la carga se convierten en menores ingresos para ellos.

El reporte recordó que a nivel nacional del total de la red vial terciaria del país, solo 6% se encuentra pavimentada, es decir, en condiciones aptas para que se transporten los productos agrícolas entre municipios y departamentos.

Según el informe, 70% de esas vías se encuentra en afirmado (que son las no pavimentadas aunque pueden soportar ciertas características de transporte de carga), y 24% son vías en tierra (aquellas en las que solo se nota que hay un camino, pero es difícil de cruzar). En Agroexpo, la ministra de Transporte, Ángela María Orozco, dijo que si bien este es un problema que reconocen, se está atacando poco a poco, porque intervenir 100% de las vías terciarias del agro costaría más de $200 billones.

LOS CONTRASTES

  • José Antonio OcampoCodirector del Banco de la República

    “Sabemos que 90% de los productores agropecuarios es pobre, y de ellos 56%, corresponde a agricultores familiares. Es decir, pequeñas unidades de producción que dependen de la mano de obra familiar”.


  • Margarita GáfaroGerente sucursal del Banco de la República en Santander

    “El tema de los ingresos en la agricultura familiar se debe a temas como bajos niveles de producción asociados a una oferta deficiente y falta de información sobre mejores prácticas productivas”.

Por otra parte, el codirector del Emisor, José Antonio Ocampo, advirtió que en Colombia “sabemos que 90% de los productores agropecuarios es pobre y, de ellos, 56% son agricultores familiares, es decir pequeñas unidades de producción que dependen de la mano de obra familiar”.

En el informe se analiza, además de las vías, dos puntos más para mejorar las condiciones de la agricultura familiar. Uno de los más críticos es la vulnerabilidad frente al choque. Esto tiene que ver con que en todas las regiones, más de 68% de los productores se ve afectado por los desastres naturales (incendios, heladas, fuertes lluvias, sequías o derrumbes); y a esto se le suma que entre 32% y casi 60% de los agricultores sufre de falencias con la producción, como pérdidas y robos de los animales, o cosechas que no resultan según lo esperado.

Y es que los bajos volúmenes de producción son otro punto que explican los bajos ingresos. Margarita Gáfaro, gerente sucursal del Emisor en Bucaramanga, señaló que esto es por el acceso deficiente a la tierra y un uso subóptimo de insumos y capital productivo. También, por deficiencias con la oferta de la tecnología que usan las personas, lo que genera bajos niveles de productividad.

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