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Son diferentes las variantes que usted debe tener en cuenta a la hora de adquirir un fertilizante para sus cultivos. Que aporte los nutrientes necesarios, que sea responsable con el medio ambiente, y que pueda reponerle lo que usted aprovecha del terreno, son algunas de las recomendaciones de los expertos. Por eso, si está ad-portas de realizar este procedimiento en su finca, es importante escoger un buen fertilizante, ya que los beneficios que estos le aportan a sus productos -afirman- son muy positivos.
Los fertilizantes, divididos en dos categorías (minerales y orgánicos), otorgan diferentes ventajas al momento de sembrar sus cultivos.

El más importante: la carga adicional de nutrientes que le entregan a las frutas y verduras. Adquirir alguno de estos dos no lo excluye de comprar el otro, de ser necesario, pues -para los académicos- “estos se pueden complementar”.
Para aplicarlos en su finca, expertos recomiendan tres pasos importantes a seguir: conocer las propiedades del cultivo en el que se implementará, analizar el suelo y monitorear las condiciones ambientales.

“Cada cultivo tiene una necesidad (absorción) diferente de nutrientes. Así podremos determinar la cantidad que potencialmente extraerá. Al mismo tiempo, dependiendo del tipo de suelo, características químicas y físicas podemos determinar la interacción del nutriente aplicado, para así poder definir el mejor tipo de fertilizante y la eficiencia del mismo”, explicó el microbiólogo industrial de Agrosavia, Germán Estrada.

A pesar de que se tenga la percepción de que los fertilizantes son perjudiciales para el medio ambiente, los expertos aseguran que esto está directamente relacionado al tipo de uso que se les dé, al tiempo que explicaron que no hay un tipo de fertilizante mejor que el otro, pues “el hecho de que sea orgánico no garantiza que no vaya a hacer daño, o que si es mineral es demasiado sintético para los cultivos”.

El gerente de agronomía para Colombia de Yara, Miguel Amado, explica que los fertilizantes minerales están diseñados para entregar a las plantas los nutrientes necesarios, mientras que los orgánicos, que no son de origen sintético o industrial, tienen como función, condicionar los suelos y así mejorar su fertilidad.

“No es correcto decir que uno es mejor que otro, o menos dañino, todo está relacionado al uso que se le dé y a la estrategia que se aplique”, manifestó Amado, quien indicó que -a la hora de aplicar un fertilizante- debe existir un previo diagnóstico del terreno, haber analizado el suelo y entender los requerimientos del cultivo.

Es por eso que, para sacarle el mayor provecho a este proceso, se recomienda aplicar estas normas generales: adquirir el fertilizante correcto, aplicar la dosis adecuada, aplicarlo de buena manera y elegir de manera consciente y responsable el sitio de aplicación, pues la idea no es “ampliar la frontera agrícola”.

“La idea es que el impacto ambiental sea menor, pero al tiempo que aumenten la cantidad de nutrientes, que el terreno sea sostenible. El objetivo debe ser producir más, pero en la misma área y así evitar ampliar la frontera agrícola. Hay que combinar enfoques, utilizar orgánicos para el terreno y al mismo tiempo minerales en las plantas”, agregó Amado.

Por qué usar las ayudas en su predio

Según la FAO, la aplicación de estos es una forma de sustituir el nitrógeno que se elimina del suelo con los cultivos. El uso extensivo puede implicar su desperdicio y dañar los recursos hídricos, el uso de fertilizantes también es más productividad.

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