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Quien dijo que el perro era el mejor amigo del hombre, nunca tuvo un gato. Ese es el argumento de los propietarios de los felinos, a quienes describen como las mejores mascotas por su nobleza, tranquilidad, independencia y buen aseo.

Brisa, Manchas, Picasso, Tristán y Eva tienen algo en común: desde pequeños utilizan la caja de arena para realizar sus necesidades y sus dueños son los más orgullosos. Sin embargo, algunos amos de gatos no corren con la misma suerte y se preguntan ¿cómo enseñar a su mascota a utilizar la caja de arena?

Agronegocios consultó a Alejandra Uribe, médica veterinaria del Hospital Veterinario de la Universidad de Antioquia y propietaria de seis felinos quien aseguró que los gatos utilizan la caja de arena por instinto. Es muy importante que los cachorros estén por lo menos durante los tres primeros meses de vida con su mamá, porque durante ese período observan cómo la mamá utiliza la caja y ellos aprenden una vez que se pueden subir.

Según la veterinaria, en un principio los cachorros hacen sus necesidades fuera de la caja, pero con el tiempo comienzan a utilizarla, pues son de las mascotas más aseadas que hay. Los gatos por instinto suelen esconder las heces y la orina, si no tienen una caja de arena cerca van a buscar un sitio escondido para hacer sus necesidades.

Pero en las situaciones en que el gato utilizaba la caja y dejó de hacerlo, se debe a la ocurrencia de un detonante. Los detonantes generalmente son: la caja ya es pequeña e incomoda a la mascota, la caja está ubicada en un sitio que le genera incomodidad por ruido, calor excesivo o por estar en un sitio de alto tráfico en el hogar, o por cambio del tipo de arena, aseguró Uribe.

La médica veterinaria advirtió que otra de las causas por la que los felinos dejan de utilizar la caja de arena, es cuando el gato presenta alguna enfermedad urinaria o digestiva que le genera malestar al realizar sus necesidades y asocia esas incomodidades a la caja y decide buscar otro sitio. 

Una vez que el gato es tratado por el veterinario en consulta y se le realiza el tratamiento, los propietarios deben tener paciencia, pues esa incomodidad generada quedó grabada en la memoria del felino y no existen productos, como en el caso de los perros, que atraigan al gato a hacer sus necesidades en determinado sitio.

Otra razón muy válida es que el gato está marcando territorio por la presencia de otro ejemplar, por la llegada de una nueva mascota al hogar, o por visitas de personas inesperadas a casa. No es mito, es una realidad: cuando una persona no es de la simpatía del gato, suele hacer sus necesidades en sus zapatos o en su ropa.

Es recomendable que los dueños mantengan la caja de arena lo más aseada posible, pues los felinos son supremamente limpios, realizan su propio aseo varias veces al día, especialmente después de comer o tras al despertar tras la siesta. Gracias a su notable elasticidad puede llegar a todos los rincones de su cuerpo.

Existen diferentes tipos de arena y depende del gusto y la capacidad económica del dueño. En el mercado tienen variedades, pero se recomienda que sea una arena aglomerante que permita una mayor absorción de las heces y orina del gato.

Por último, la veterinaria asegura que si el gato cambia de comportamiento por la compra de muebles nuevos o visitas inesperadas es indispensable recurrir a las feromonas felinas que vienen en collares, atomizadores, difusores para la pared o acudir a terapia con un etólogo.

Los felinos son los más aseados

Hay controversia entre los especialistas si se deben bañar con agua y champú a los felinos. Los del no, argumentan que es innecesario, pues ellos dividen el día de la siguiente manera: ocho horas de sueño, ocho horas de juego y alimentación y ocho horas de acicalamiento.

Tips

Mantenga la caja de arena limpia, no cambie el tipo de arena con frecuencia. Su gato puede rechazarla. 

Las feromonas ayudan para mejorar el comportamiento de su gato. Se pueden encontrar en collares y atomizadores.

Tenga la caja de arena en un lugar tranquilo, los gatos son muy sensibles al ruido y a los lugares con mucho tráfico. 

Si su gato de repente deja de utilizar la caja, puede ser por enfermedad urinaria o digestiva. Consulte con el veterinario.

Procure que los cachorros estén con su madre los tres primeros meses de vida. En ese período aprenden a utilizar la caja. 

La opinión

Alejandra Uribe Rendón
Médica Veterinaria

“Los detonantes generalmente son: la caja ya es pequeña e incomoda a la mascota o la caja está ubicada en un sitio que le genera incomodidad”.

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