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Al ser Colombia un país que está ubicado muy cerca de la línea ecuatorial, se garantiza una alta luminosidad a lo largo del año. Las montañas, el impacto de los océanos y la existencia de la selva en la Amazonía crean, además, condiciones climáticas excepcionales, que le permiten al país cosechar café durante todos los meses. Incluso, en algunas regiones, el grano se cosecha hasta por 50 semanas durante el año.

Todas estas condiciones climáticas y de suelo han hecho que los mismos caficultores especialicen sus cultivos para ofrecer un valor agregado en sabor y textura, de ahí nació el mercado de los cafés especiales.

Este objetivo cobra más fuerza si se tiene en cuenta que Colombia es el único país que puede ofrecer café fresco al mercado permanentemente. Este grano se caracteriza por ser suave, de taza limpia, con acidez y cuerpo medio/alto, aroma pronunciado y completo, características que han aprovechado quienes decidieron dedicarse a producir cafés especiales.

Por eso, no es de extrañar que cada vez existan más marcas locales de este tipo de grano, que son reconocidas en el extranjero por su calidad. Incluso, Colombia es líder en este mercado, no solo en términos de producción, sino también porque cada año es reconocido a nivel mundial con galardones de alta categoría. Ejemplo de ello es Café San Alberto, compañía que cultiva el café especial más premiado del país.

“Nosotros somos los más premiados en el país. El secreto para lograrlo está en la tierra en donde se cosecha, una tierra con un microclima muy particular que marca una diferencia significativa en los sabores que obtiene San Alberto, además de la técnica y la rigurosidad en el proceso de selección, lo que hace de nuestro café, un café especial”, afirmó Gustavo Villote, director de Café San Alberto.

Este reconocimiento internacional en el negocio, que también han recibido marcas como Almacafé y Café Espíritu de Paz, ha sido un trabajo que se ha realizado desde la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, que ha impulsado el trabajo de los cafeteros con este enfoque.

“El café colombiano es reconocido a nivel mundial y esto es gracias a un trabajo que ha hecho la Federación por muchos años, controlando que la exportación del café se haga con productos de muy buena calidad”, aseguró Fabián Torres, socio de Café Morelia, otra de las marcas que ha sido premiada internacionalmente.

Incluso, esta especialización del grano le ha permitido a muchos caficultores recuperarse de la caída de los precios internacionales que se registró desde el año pasado. Según previsiones de la Federación Nacional de Cafeteros, para este año se recuperarán 14 millones de sacos de 60 kilos.

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