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El bagre rayado es una de las especies más importantes de la pesca artesanal en la cuenca de los ríos Magdalena y Cauca.

 Durante los últimos tres años, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap) reportó que se han desembarcado 1.275 toneladas de bagre rayado, siendo el año de mayor captura 2015 con 556 toneladas.

La fuerte presión pesquera indiscriminada sobre la especie debido su alta demanda comercial ha afectado el recurso, tanto así que la Aunap estima que, durante los últimos 30 años, la captura del bagre rayado o tigre se ha reducido en 90% en el río Magdalena.

Las cuencas de los ríos del Magdalena y Cauca aportan aproximadamente 50% de las capturas de peces de agua dulce. Sin embargo, la cantidad de peces extraídos por los pescadores pasó de 80.000 toneladas de capturas a 8.000 en los últimos 15 años.

En 2016, el Servicio Estadístico Pesquero Colombiano (Sepec) registró en un período de cinco meses (de julio a diciembre) un total de 1.843 toneladas de bagre comercializadas en 14 puntos de toma de información de seis ciudades: Bogotá, Cúcuta, Popayán, Medellín, Bucaramanga y Cartagena.  De total reportado, 1.425 toneladas fueron comercializadas en Bogotá. 

Sumado al hecho de que este pez es el de mayor valor comercial del Magdalena, el deterioro ambiental que ha sufrido el río y el amplio sistema de ciénagas en el plano inundable ha mermado el número de ejemplares.

La Aunap estimó para 2016 una biomasa de 2.136 toneladas que pueden corresponder a cerca de 54,2 millones de individuos para toda la cuenca del Magdalena. Estos cálculos corresponden al proyecto de The Nature Conservancy (TNC) sobre selectividad y dinámica de poblaciones dentro del modelo de población virtual en el Magdalena.

La veda

Para garantizar la población de bagre rayado a futuro y permitir el desove, las autoridades ambientales han establecido un periodo en el que está prohibida la captura y comercialización del pez. Para esta especie, va del 1 al 30 de mayo y del 15 de septiembre al 15 de octubre de cada año. Aunque es una medida de carácter obligatorio, no todos los pescadores se acogen a ella.

El director general de la Aunap, Otto Polanco Rengifo, explicó que la entidad ha venido desarrollando desde agosto talleres de socialización de la normatividad vigente del bagre rayado y sensibilización frente a la importancia de esta medida con pescadores, comerciantes y autoridades. “El objetivo es cuidar esta especie que, aunque está siendo sometida a una fuerte presión pesquera por su alta demanda, aporta en gran medida a la economía de la cuenca del río Magdalena”, afirmó el funcionario.

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