Los animales han sido y son de gran ayuda al hombre, pero también pueden serlo en el ámbito de la dirección de equipos. La metodología del coaching asistido con caballos se viene utilizando desde hace tiempo en EE.UU para trabajar y desarrollar nuestra parcela emocional, a la que tantas veces no hacemos caso pero que juega un papel crucial diariamente.

TISOC Coaching, escuela europea de coaching, tiene un programa donde el caballo actúa como espejo de nosotros mismos, evidenciando nuestro estado de ánimo y ofreciendo un feedback continuado de nuestras virtudes y carencias. En el método McMillan se explica que el caballo, a pesar de su estrecha relación con el hombre, “no se casa con nadie”, cada vez que alguien se acerca a este animal tiene que ganarse el liderazgo, demostrarle quien manda. El participante debe ganarse el respeto, y lo hace a través de corporalidad y emociones. El animal nota todo, huele nuestra seguridad o nuestra debilidad.